Manuel Campo Vidal presentó en Sevilla el Foro Sociedad Civil por el Debate

En el Pabellón de Marruecos, sede de la Fundación Tres Culturas, referente de la necesidad de llegar acuerdos desde la diferencia, se presentó ayer en Sevilla la «Sociedad civil por el debate», un foro que persigue una mayor implicación ciudadana en la toma de decisiones e instar a los partidos políticos a pactos básicos para el futuro de España. La situación actual lo requiere porque «si no aceleramos el ritmo de debate y el diálogo lo vamos a terminar pagando caro», como destacó el director de la Fundación Tres Culturas, José Manuel Cervera, ante un público en el que se vio a viejas caras de la política, desde el exconsejero Jaime Montaner a los exconcejales Rosamar Prieto Castro y Curro Rodríguez,

Ello supone, según señaló José Moya Sanabria, presidente del Centro de Debate y Desarrollo, una sociedad civil más organizada: «nos rebelamos frente a la idea de que la nuestra es una democracia fracasada. Hay muchas mejoras posibles, la educación, la industrial, el modelo territorial y hay que buscar una terapia contra la corrupción, pero no es tiempo de silencios, sino de trabajar por la movilización de la sociedad civil».

La constatación de esa necesidad y, al mismo tiempo, la falta de voluntad de los partidos por llegar a esos pactos fundamentales hizo que un grupo de profesionales constituyeran hace año y medio el foro «Sociedad Civil por el debate». Cuando surgió, explicó el periodista Manuel Campo Vidal, uno de sus promotores, la preocupación era promover pactos sobre educación, ciencia, industria o Justicia pero no pensaron en que la falta de acuerdos entre partidos para formar Gobierno llevase a la situación actual, con nuevas elecciones, las inversiones paradas y una irrelevancia internacional de España creciente. Creen que es hora de reclamar a los partidos políticos que lleguen a acuerdos «no solo en la formación de Gobierno sino en afrontar los problemas de fondo de la sociedad española». Para ello, y tras resaltar que no son ni un embrión de un partido político ni piensan serlo, destacan que su objetivo es agrupar a distintos colectivos para que «la sociedad civil tome la palabra y obligue a los partidos a llegar a acuerdos». Por ahora cuentan con el apoyo de más de millón y medio de personas y van a más; su objetivo, insistió Campos Vidal, es apretar para conseguir acuerdos en esta «segunda transición» que estamos viviendo.

En esa tarea también está empeñado el Foro Andaluz Nueva Sociedad, cuyo presidente, Fernando Yélamos, señaló que la sociedad civil puede jugar un papel importante frente a un Estado que quiera tender al totalitarismo, destacando que «sin una sociedad civil organizada la democracia será menos democracia». Lograrlo no es fácil, como dijo Francisco Ferraro, presidente del Observatorio Económico de Andalucía, porque en España la sociedad civil es irrelevante y puso el ejemplo de que en sus 26 años de vida han hecho propuestas que apenas se han atendido quizás, porque, señaló, se ha producido «un proceso de degeneración de la democracia en partidocracia: los partidos ocupan las instituciones en su propio beneficio» y hasta ocupan los órganos que deben controlarlos. Esta situación, añadió, ha hecho que el debate se haya sustituido por el tacticismo, por luchar para abatir al adversario más que por construir proyectos de futuro y que en 25 años no se hayan hecho las reformas políticas y económicas que España necesita.

Lo dijo claro Campo Vidal, al cerrar el acto: «Necesitamos hacer algo».

ABC