Rogelio Velasco
DIARIO DE SEVILLA

El empleo por sectores, es una variable que permite comparar la estructura productiva de los países. Esta estructura cambia con el transcurso del tiempo de forma irreversible. Pensemos que después de la Guerra Civil, la población ocupada en el sector agrícola representaba el 50% del total. En la actualidad, ese peso es del 5% y se situará por debajo cuando la economía española alcance un nivel de empleo similar al que tenía antes de la crisis.

Los países que pertenecen a la misma área económica, se aproximan tendencialmente a una estructura productiva similar, especialmente en lo que se refiere a las actividades del sector primario y a los servicios que no estén relacionados con las empresas -enseñanza, salud, servicios sociales-. Sin embargo, a pesar de esa tendencia a largo plazo, siguen existiendo entre esos países diferencias notables en las estructuras y, particularmente, en lo que respecta al empleo en los distintos sectores. Una reciente investigación llevada a cabo en el National Bureau of Economic Research, ofrece una información muy interesante sobre la estructura del empleo por sectores en la UE-15, que permite comparar a cada país con la media de esos 15 países.

Esto no significa que esa media del empleo por sectores sea la tendencia a la que se dirigirán todos los países. Como hemos señalado, continuarán existiendo rasgos nacionales para cada país. Sin embargo, si nos muestra, para el caso de España en particular, la distancia que separa a nuestra economía de la media de la UE-15, con datos referidos al año 2013, lo que muestra también la destrucción o creación de empleo que ha tenido lugar durante la crisis comparada con esa media de la UE. De esta forma, podemos detectar sectores que pueden estar sobredimensionados en España y otros a los que le ocurre lo contrario. Respecto de los primeros, cabe destacar el exceso de empleo respecto de la UE-15, de los sectores agrarios, construcción, comercio al por menor, hoteles, bares y restaurantes, telecomunicaciones, servicios de seguridad, servicios de mantenimiento de edificios y empleadas del hogar.

Por el contrario, para que nuestra estructura productiva fuera más próxima a la media comunitaria, tendría que aumentar el empleo en el sector químico y en los sectores de maquinaria, herramientas y ordenadores. Sorprendentemente, el sector de la construcción especializada (que no sean viviendas), necesitaría aumentar su tamaño para alcanzar esa media. También el de almacenamiento y transporte, servicios de mensajería, editoriales, programación y consultoría informática, la práctica totalidad de los servicios de I, los servicios de la Administración Pública y Defensa y los de educación, sanidad y servicios sociales. Como hemos comentado, los países, aunque estén próximos en renta por habitante, siguen teniendo características propias. Un ejemplo obvio en nuestro caso, es el de las infraestructuras orientadas al turismo. Sin embargo, al ser estadísticas recientes, muestran también los ajustes sectoriales en el empleo causado por la crisis. No somos iguales ni tenemos que serlo. Pero el escaso peso de las actividades industriales y de I, reflejan, una vez más, la distancia negativa que nos separa de la UE más desarrollada.

Rogelio Velasco
DIARIO DE SEVILLA