Antonio Marroco
ABC
Los partidos se reparten 9,3 millones en subvenciones para financiar sus gastos

Los cinco partidos que tras las elecciones del pasado 22 de marzo se encuentran representados en el Parlamento se repartirán subvenciones públicas por un total de 9.314.014 euros. No obstante, la partida presupuestaria reservada a tal fin se elevaba a casi 12 millones de euros, por lo que el trámite electoral se salda con un beneficio para las arcas públicas de 2.683.000 euros. Así se desprende de los datos publicados en el informe de fiscalización de la contabilidad electoral presentado por la Cámara de Cuentas.

El partido que recibirá la mayor subvención será el PSOE-A con 4,43 millones, mientras que el PP-A percibirá 3,18 millones. El reparto, que se establece en función de los votos y escaños logrados pero se limita al gasto acreditado, asigna 399.503 euros a Podemos, 253.583 para Ciudadanos y 1.043.596 para IU.

Más allá de que el bipartidismo se repartirá casi el 82% del dinero para estas subvenciones existen otras cinco grandes claves económicas. Éstas pasan por conocer el desembolso de cada partido durante la campaña y la cantidad del mismo que el órgano fiscalizador ha rechazado subvencionar; el coste medio de cada uno de los votos o escaños logrados por los partidos; las fuentes de financiación; el ajuste del gasto realizado en f unción del pronóstico electoral y las irregularidades detectadas.

Cuánto gastó cada partido para conseguir un sólo voto

De la proporción entre el gasto total de la campaña de cada partido y el resultado electoral se desprende que existen hasta tres grupos de nivel. IULV-CA se sitúa con diferencia como el partido que más dinero invirtió para conseguir cada voto, llegando a desembolsar 4 euros por cada votante. Un peldaño por debajo estarían PSOE (3,14 euros) y PP (2,99 euros), que pagaron un 25% menos que Izquierda Unida pero que superan el promedio general de 2,52 euros por voto. Los sufragios más rentables fueron para Podemos y Ciudadanos, que pagaron 0,70 y 0,69 euros, respectivamente. En relación al coste por cada escaño la escala de niveles se mantiene pero permutan las posiciones entre PSOE-PP y Podemos- C’s. Con todo, IULV-CA pagó más del doble del promedio global que se cifra en 86.170 euros.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Los partidos suman pérdidas económicas por unos 78.500 euros

El PP será el único partido al que la campaña no le costará ni un euro al ser la única fuerza con representación parlamentaria que ha justificado todos sus gastos y además los supo ajustar a las subvenciones que se dan tanto para gastos ordinarios como para enviar propaganda electoral por correspondencia.

IULV-CA es el mayor damnificado ya que su batacazo en las urnas le acarreará un coste económico de hasta 59.744 euros, mientras que Podemos tendrá que poner 16.616 euros de sus cuentas al ver rechazadas hasta seis facturas por no ser de naturaleza electoral.

Por su parte, Ciudadanos pierde 1.578 euros y el PSOE hasta 557,5 euros tras realizar gastos ordinarios por encima de la subvención.

Los bancos financiaron más de la mitad del coste de campaña

De los 9,3 millones que se gastaron los partidos, la mayor parte procedía de los préstamos bancarios que todas las formaciones a excepción de Podemos solicitaron a fin de devolver el dinero una vez recibidas las subvenciones electorales. En concreto, las pólizas de crédito supusieron un 55,5% de la financiación electoral, mientras que un 34,1% procedía de los anticipos de la subvención que recibieron las fuerzas que hasta entonces tenían representación parlamentaria (PSOE, PP e IU).

La cifra se completa con una aportación directa de las arcas de los partidos de un 6% y con el 4,2% de los microcréditos reembolsables con que Podemos acreditó el 95% de sus ingresos totales.

Ciudadanos y Podemos, lejos del gasto que podrían subvencionar

Más allá de las subvenciones que cada partido recibe tras acreditar sus gastos, existe una cifra que depende de su resultado electoral y que apunta a la subvención máxima teórica a la que tendría derecho. En función a este valor es posible establecer como cada sigla ajustó su gasto a sus posibilidades electorales.

Así, el PSOE apenas se desvió un 1,31 por ciento de la subvención a la que tendría derecho, mientras que IULV-CA superó su expectativa en un 4,02 % y el PP se quedó corto un 5 por ciento.

Las fuerzas emergentes fueron mucho más conservadoras. La austeridad de Podemos supuso un ahorro de 1,43 millones mientras que Ciudadanos dejó atrás casi un millón.

Facturas por valor de unos 400.000 euros presentan irregularidades

Las facturas de los dos grandes partidos, pese a acaparar el mayor gasto, son las únicas que no presentan irregularidades. Así, entre PSOE y PP gastaron más de 7,6 millones de euros a los que la Cámara de Cuentas no pone ni una sola pega contable.

No es el caso del resto de formaciones. Se han encontrado facturas no subvencionables, con deficiencias formales, no acreditadas por el proveedor o pagadas fuera del plazo legal de 90 días en las cuentas de Ciudadanos, IULVCA y Podemos. En concreto son 131.256,32 euros de la formación naranja, 129.118,41 euros de la federación de izquierdas y un total de 127.230,78 euros del partido liderado por Teresa Rodríguez.