El BCE garantiza a los bancos que estudiará reducir los límites al reparto de dividendos y el pago de cupones

Reunión en la cumbre. La presidenta del Mecanismo Único de Supervisión (MUS) del BCE, Danièle Nouy, recibió ayer a los principales banqueros del país en la sede del Banco de España en Madrid. Según fuentes financieras, la francesa comunicó a las entidades que el supervisor está satisfecho con el nivel de solvencia del sector español y, de media, no le exigirá aumentar capital.

El ente sometió en 2015 a los bancos europeos a una revisión y evaluación (SREP) e impuso a cada uno un nivel mínimo de capital: a los españoles, de entre el 9% y el 13%. Nouy se comprometió ayer a no elevarlos en términos globales. Es decir, algunas entidades, por su holgada situación, podrían rebajarlos; otras, en cambio, sí podrían tener que elevar sus recursos propios.

Ahora bien, esa es una información que podría no ser pública. El supervisor garantizó al sector que las autoridades comunitarias no publicarán los requerimientos de capital hechos a cada entidad, y que serán éstas las que decidan si lo desvelan o no.

A la reunión acudieron los presidentes del Santander (Ana Botín), Bankia (José Ignacio Goirigolzarri), Sabadell (José Oliu), Popular (Ángel Ron), Bankinter (Pedro Guerrero), BMN (Carlos Egea), Kutxabank (Goyo Villalabeitia) y el de la AEB, José María Roldán. Solo BBVA y Caixabank optaron por sus consejeros delegados (Carlos Torres y Gonzalo Gortázar), así como Abanca, Liberbank, Unicaja, Ibercaja y la CECA, que envió a su director general, José María Méndez. El subgobernador, Fernando Restoy, representó al Banco de España.

La banca defendió que exigir más recursos propios y limitar su remuneración es una incoherencia; Nouy dejó entrever que estudiará reducir las limitaciones que ha impuesto al reparto de dividendo y pago de cupones en función del grupo en que cada banco haya quedado encuadrado tras la prueba SREP.

Además, la supervisora agilizará el visto bueno del BCE a los nombramientos de consejeros, que en ocasiones se están retrasando hasta seis meses.

Ahora bien, Nouy dejó a los banqueros con muchas dudas sin resolver. No supo decir si se penalizará o no la tenencia de deuda pública y si la Autoridad Bancaria Europea (EBA) simplificará los farragosos formularios de los test de estrés de este año.