Castilla-La Mancha es la comunidad que más depende de la agricultura; Madrid, del sector financiero; Baleares de las actividades inmobiliarias; el PIB andaluz es líder en la Administración Pública

Todas las comunidades no parten de la misma posición para emprender el cambio de modelo productivo que, según los expertos, necesita España para consolidar la recuperación y abandonar una crisis que ha causado estragos en el empleo. Según el último informe del Consejo Económico y Social (CES), mientras que Navarra, La Rioja y País Vasco lideraron la industria en 2015, el sector con más peso en Extremadura sigue siendo la Administración Pública. La importancia de la industria es muy diferente en las distintas partes de España. Por ejemplo, en la economía de Navarra el peso de este sector es del 28,6%, en La Rioja del 27,4% y en País Vasco del 24,4%. Mientras tanto, en Baleares, Canarias y Madrid la actividad de las fábricas apenas representa el 10% de su Producto Interior Bruto. En el conjunto de España la industria tuvo un peso sobre el total de la economía del 15,5% el año pasado.

Mientras que en el norte de España la industria tira de la recuperación, comunidades como Extremadura, Castilla y León y Andalucía son líderes en burocracia. De hecho, uno de cada cuatro euros (el 25,9%) que genera la economía de la comunidad que preside Guillermo Fernández Vara procede de la Administración Pública (teniendo en cuenta también el peso de la educación, los servicios sociales y la sanidad). En Castilla y León el peso del sector público asciende al 20,8% y en Andalucía al 20,5%. En cambio, el peso de la Administración en el PIB catalán es de apenas el 13,8% y en Madrid del 14,7% a pesar de que la actividad de todos los ministerios se centralizan en la capital.

Aunque, sin duda, las comunidades que más están disfrutando de la recuperación son aquellas centradas en el comercio y la hostelería, un sector de la actividad que consiguió que España creciera a finales de 2015 a un ritmo del 3,5% mientras que la actividad de la eurozona apenas lo hizo un 1,5%, menos de la mitad. La comunidad con un mayor peso del comercio fue Baleares, donde este sector representa el 33,6% de su PIB. Le sigue de cerca Canarias, con un 32,1%, donde el turismo también tiene gran peso durante todo el año. En cambio, las comunidades con menos peso del comercio son Extremadura, Castilla-La Mancha y Navarra, aunque la economía extremeña no tiene como la comunidad foral una industria fuerte que le ayude a sustituir sus carencias en el ámbito del comercio o de la hostelería.

Aunque la agricultura ha perdido mucho peso en España en las últimas décadas como consecuencia de la transformación del modelo económico, sí sigue siendo una actividad importante para Castilla-La Mancha (el 6,7% de su PIB procede de este sector), Extremadura (5,6%)y Aragón (5,2%).

Según el CES, “por el lado de la oferta, destaca la aportación al crecimiento realizada por los sectores de la construcción”. De hecho el documento resalta que “por primera vez desde el inicio de la crisis económica y financiera, la construcción creció en 2015, y lo hizo, además, a un ritmo superior al 5%, acusando los mayores avances Navarra, Extremadura, Castilla y León, Castilla-La Mancha y la Comunidad Valenciana”. De estas regiones, Castilla-La Mancha y Comunidad Valenciana tuvieron una participación de la construcción sobre su estructura productiva superior a la media. La comunidad con más peso en el sector inmobiliario es, en cambio, Baleares, con un 14,8% de su economía destinada a esta actividad. En cambio, Navarra apenas destina el 6,9% de su producción a este ámbito.

En actividades financieras y de seguros Madrid es la comunidad líder, con un 5% de su economía destinada a este sector productivo. Lejos, con un 3,5%, le sigue Cataluña.

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