Ultima soluciones para las cargas ya acumuladas y las que se van a generar

El Ministerio de Hacienda trabaja en un plan para reducir la pesada carga que supone la deuda pública en los presupuestos de las comunidades autónomas. La idea, según fuentes del departamento que dirige Cristóbal Montoro, pasa por reestructurar la deuda regional.

En los próximos días los responsables económicos del Gobierno se reunirán para perfilar los detalles del plan. Además, está previsto que la próxima semana Hacienda convoque un Consejo de Política Fiscal y Financiera (CPFF) —el órgano de interlocución del Ejecutivo con los responsables de finanzas autonómicos— para ofrecer a los barones regionales las soluciones definitivas que afectarían tanto a la deuda ya acumulada como a la que se emitirá a partir de ahora.

Entre ellas, Hacienda estudia establecer un mecanismo para mutualizar el nuevo endeudamiento. De esta forma, se recuperaría el plan de principios de legislatura de emitir hispanobonos, una emisión conjunta de la deuda de las comunidades por parte del Tesoro para que se puedan beneficiar de las condiciones favorables que obtiene actualmente el instituto emisor en los mercados.

Fuentes del Ministerio de Hacienda explican que se ha abierto una nueva etapa por la situación económica y política. Destacan el buen momento que viven los mercados —el coste medio de la deuda emitida por el Tesoro está en mínimos de los últimos 150 años— y las perspectivas tras el anunciado plan de Draghi para comenzar a comprar deuda pública, y esperan que el clima se prolongue. Por eso, se plantean una batería de medidas para quitar la grasa —en forma de deuda y costes financieros— que tiene anquilosadas a las comunidades. Esto afectaría al calendario de vencimientos y a la carga de intereses que tienen que pagar los Ejecutivos regionales por su deuda.

Las autonomías han aumentado su deuda en algo más de 86.000 millones de euros en los últimos tres años hasta situarla en los 232.009 millones, que equivalen al 22% del PIB. La mayor parte de este aumento corresponde a las inyecciones de liquidez del Estado a través de los fondos del Plan de Pago a Proveedores y del Fondo de Liquidez Autonómica (FLA).

En el Ejecutivo observan con preocupación este nivel de endeudamiento y admiten que perjudica el saneamiento de las cuentas regionales. Por eso preparan una reestructuración de la deuda autonómica. En Hacienda pretenden diseñar un instrumento que “ponga algunos contadores a cero”. Y no descartan ninguna posibilidad. Incluyendo la quita de una parte de la deuda de las comunidades, como adelantó ayer La Vanguardia. Esta fórmula consistiría en que el Estado se anotase una parte de lo que ha aportado al Plan de Pago a Proveedores y al FLA, librando de esta pesada carga a las comunidades. Pero en el Ministerio de Economía descartan radicalmente cualquier quita. El ministro Luis de Guindos se opone férreamente a esta fórmula. Y una de las propuestas pasaría por cancelar deuda autonómica suscrita con inversores o entidades financieras con condiciones más caras por nueva deuda estatal más ventajosa. Se ampliarían los plazos de pago y se reducirían los intereses. No obstante, aún no hay nada decidido. En Hacienda recuerdan que cualquier ayuda se haría a cambio de compromisos para avanzar en el ajuste de los presupuestos regionales.

Otra de las medidas que está sobre la mesa de Montoro es la del FLA bueno. Sería una línea de crédito para aquellas comunidades que tienen más saneadas sus cuentas. Hacienda quiere trasladar las buenas condiciones del Tesoro a todas las comunidades. Tras ofrecer en verano nuevas facilidades financieras a los territorios más rezagados en reducir sus números rojos —les rebajó el interés de los préstamos concedidos y les amplió el plazo de devolución—, ahora quiere extenderlas a las comunidades más cumplidoras. Galicia, por ejemplo, ya ha anunciado que se sumaría a esta nueva vía de financiación estatal.

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