El Observatorio cree que la región crecerá este año un 2,7%, ritmo que se ralentizará en 2017

Andalucía está lejos de alumbrar un nuevo modelo productivo. El Observatorio Económico de Andalucía (OEA) lanza una seria advertencia: no se están poniendo las bases para el ansiado cambio de rumbo hacia las actividades intensivas en tecnología. A pesar del “severo correctivo” experimentado por la construcción durante la crisis, la realidad es que ningún sector está liderando esa nueva economía.

Así lo explicó ayer el presidente del OEA, Francisco Ferraro, en la presentación del informe Economía Andaluza. Segundo trimestre de 2016, realizado con el apoyo técnico de la Universidad Pablo de Olavide. Basándose en los movimientos de la estructura laboral de la comunidad desde el año 2008, concluye que, la intensa destrucción de empleo que trajo la crisis a la construcción (-65,6% de los ocupados) y la industria manufacturera (-26%), “no ha supuesto un aumento en el resto de sectores, más allá de leves aumentos” en las administraciones públicas, la educación, la sanidad, la minería y algunas actividades profesionales y de servicios auxiliares. Por contra, también ha disminuido el volumen de trabajadores en actividades financieras, inmobiliarias, comercio y agricultura. “Esto demuestra que aún estamos lejos de un cambio en la idiosincracia productiva andaluza”, subrayó.

En cuanto a las previsiones de crecimiento económico para este año en Andalucía, el Observatorio anunció que prevé un avance del 2,7%, lo que confirma una cierta desaceleración del ritmo, que se intensificará aún más el próximo año, aunque la región y España seguirán creciendo por encima de la media europea.

“La economía andaluza no va mal, pero la recuperación es algo menos intensa que en España”, precisó Ferraro. De hecho, en el segundo trimestre de 2016, el OEA constata que la subida del PIB (Producto Interior Bruto) andaluz fue inferior a la del trimestre anterior, con un incremento del 0,6%, y dos décimas por detrás del español. En términos interanuales, el avance de la comunidad fue del 3%, cinco décimas menos que en el primer trimestre y dos menos que el PIB nacional.

El informe del OEA incluye también una estimación adelantada del tercer trimestre, que refleja un crecimiento semejante al segundo (entre el 0,6 y el 0,65%).

A pesar de esta moderación en el crecimiento, la dinámica de la economía andaluza “sigue siendo positiva”, según el presidente del OEA, que destacó el “buen comportamiento” del turismo y de las exportaciones. En esta línea, Manuel Alejandro Hidalgo, profesor de la Universidad Pablo de Olavide, resaltó entre las causas de la menor intensidad del avance andaluz: el menor incremento de la creación de empleo y una “menor confianza” de las familias, con una caída del crédito de los hogares y un empeoramiento de las expectativas empresariales. Por contra, el buen comportamiento del sector exterior y las “históricas” cifras turísticas compensaron la caída de otros sectores.

Sobre los posibles efectos del Brexit en Andalucía, los expertos aseguraron que tendrá menos incidencia aquí que en el conjunto de España, ya que el peso de las exportaciones andaluzas al Reino Unido es menor, y en lo que respecta al turismo, los británicos “siguen viniendo masivamente”.

DIARIO DE SEVILLA