Un informe de la Comisión Europea y la OCDE muestra que España es uno de los países que más ha disminuido su gasto sanitario y más ha aumentado la lista de espera quirúrgica

La crisis económica no sólo está dejando menos poder adquisitivo y un elevado desempleo en nuestro país, sino que también está teniendo un impacto en el sistema sanitario. Un informe, elaborado por la Comisión Europea y la OCDE, ha analizado y comparado los indicadores de salud de 35 países europeos y el impacto de la situación financiera sobre la Sanidad de cada uno de ellos. Aunque la salud de los españoles todavía no se ha resentido gravemente por los recortes, la crisis sí que ha traído una aumento de la lista de espera, una reducción de los salarios y los puestos de trabajo en el sector, y una disminución de las camas hospitalarias en España.

El Panorama de la Salud: 2014 es el tercer informe de este tipo que se publica sobre las desigualdades de salud entre los países del continente europeo. Según este trabajo, durante la crisis económicaEspaña es uno de los países de la UE que más han recortado su gasto sanitario: un 1,9% anual entre 2009 y 2012, frente al crecimiento del 4% anual ocurrido en el decenio previo. Por encima de nuestro país, en cuanto a recortes, se sitúa Grecia (con un descenso anual del 9%), Luxemburgo (-5,1%), Irlanda (-3,7%), Croacia (-3,6%), Portugal (-3,3%) y Chipre (-2,5%).

IMPACTO

Esa disminución del gasto sanitario, que en España asciende al 9,3% del PIB, se ha producido -según el informe- a costa de una menor contratación de personal, de una reducción de sus salarios y del pago a los proveedores sanitarios, por una bajada del gasto farmacéutico y por un aumento de los copagos sanitarios.

«Más que el problema de que disminuya o no el gasto sanitario es saber cómo se hacen esos recortes. Es cierto que hace falta una reforma sanitaria para un mejor uso de los recursos. Pero los recortes han sido muy lineales, basándose en la bajada de salarios y en el copago. Son medidas cortoplacistas. Lo que necesitamos son reformas estructurales que involucren a los profesionales y evaluar qué procedimientos hay que financiar y cuáles no. Por otro lado, se sabe que los recortes tardan un tiempo en tener un impacto en la salud, que no sólo está mediada por el gasto en Sanidad sino por otros factores», explica Pilar García-Gómez, presidenta de la Asociación de Economía de la Salud (AES).

Porque, según los datos ofrecidos por este documento, los recortes no parecen haber tenido un gran impacto sobre la salud de los españoles. El nuestro es el país que está a la cabeza en cuanto a expectativa de vida, con 79,5 años, situándose a más de 11 años de Lituania, que con 68,4 años de esperanza de vida está en la cola de los evaluados.

España junto con Francia, Portugal, Holanda y Austria cuenta con una de las tasas más bajas de mortalidad por enfermedad isquémica (infarto de miocardio) o por accidente cerebrovascular (ictus), que son las patologías que generan el mayor número de fallecimientos en Europa, ya que fueron responsables del 40% de las muertes en la región en 2011. En cuanto a la mortalidad por cáncer, nuestro país está por debajo de la media europea.

Sin embargo, sobre estos datos de buena salud influyen otros factores además de la crisis como la mejor dieta que tienen los países mediterráneos frente a los nórdicos y la disminución a la exposición a ambientes contaminados que ha tenido lugar en los últimos años debido a un descenso del uso del transporte privado.

Otros chivatos del efecto crisis que sí revelan su impacto negativo en nuestro país es el aumento de la lista de espera. Mientras que en la mayoría de los países evaluados ha descendido en los últimos 12 años, los españoles deben esperar tres veces más (100 días) que los holandeses (30 días) para una cirugía de cataratas; cuatro veces más (150 días frente a 40) para una prótesis de cadera y unas cinco veces más (más de 200 días frente a 40) para un recambio de prótesis de rodilla.

El número de camas hospitalarias también nos distancia de nuestros vecinos. España se sitúa en el cuarto puesto del final de los países de la UE en número de camas, que además ha descendido en los últimos 12 años. Y aunque sí han aumentado las cifras de profesionales de Enfermería, nuestro país ocupa el quinto puesto por la cola con 5,2 enfermeros por 1.000 habitantes.