María Dolores Tortosa
EL CORREO
Montero aleja a 2017 su reducción, cuando Ciudadanos quiere aplicarla en 2016 con una modificación presupuestaria

El impuesto de sucesiones ha puesto fin al idilio entre PSOE y Ciudadanos, al menos en apariencia. La consejera de Hacienda y Administración Pública, María Jesús Montero, desconcertó ayer tarde al partido naranja durante el debate de los presupuestos al afirmar que hasta 2017 no se aplicará la reducción y armonización de esta tasa.

Horas antes el portavoz de Ciudadanos, Juan Marín, había asegurado que durante 2016 habría una rebaja de este impuesto a través de una modificación presupuestaria y se mostró confiado en que el grupo socialista lo aceptaría. Marín incluso retrocedía en sus pretensiones al hacer esta propuesta, ya que su primer objetivo era conseguir que la modulación del impuesto de sucesiones se incluyera en el presupuesto de 2016, que aprobará el Parlamento el próximo día 3 de diciembre gracias al respaldo de los nueve concejales de su grupo.

Esta era la pretensión del partido naranja, que urgió al PSOE a la constitución en 14 o 15 días del grupo de trabajo que estudiará una armonización del impuesto de sucesiones con el de otras comunidades autónomas, en las que se cobra menos que en Andalucía por las herencias. Los socialistas dicen estar dispuestos a que incluso se constituya la próxima semana. Hasta ahí PSOE y Ciudadanos parecen estar conformes, pero nada más. Montero echó un jarro de agua fría al afirmar que las conclusiones del grupo de trabajo se aplicarán a partir del presupuesto del año 2017. Marín insistió durante su réplica a la consejera en que el impuesto debe bajar en 2016 y no esperar a 2017. «Las personas que han estado pagando toda la vida no tienen que volver a hacerlo por dejárselo a sus hijos», dijo.

La diferencias comenzaron a hacerse patentes en el Pleno de hace quince días, cuando Ciudadanos respaldó la proposición de ley del PP que instaba a la Junta a suprimir el impuesto de sucesiones en el 99% de los casos. PSOE, Podemos e IU votaron en contra y la iniciativa fue rechazada.

C’s coincide con el PPen que esta tasa está obligando a cientos de familias a renunciar a la herencia de sus padres o familiares. El partido naranja cifra entre seis mil y siete mil las familias que renunciaron a la herencia en el último ejercicio.

La presidenta andaluza, Susana Díaz, anunció que su gobierno modificará el impuesto esta legislatura, pero nunca había dado fecha y tampoco la proporción de la rebaja fiscal. Su consejera de Hacienda precisó ayer que habrá que esperar al resultado del grupo de trabajo creado por C’s y PSOE pero al que se pueden sumar otros partidos.

El de sucesiones y donaciones es un impuesto cedido por el Estado y está sujeto a la financiación de los servicios públicos. Andalucía deja exentos de su pago a los herederos de cuantías o propiedades inferiores a 175.000 euros. Este sistema tiene un fallo que la Junta pretende solventar con su modulación y es el salto que se produce entre la cifra acordada como tope exento y la persona que cobre solo un euro más. Es decir, con herencias parecidas, una persona puede deber pagar una cantidad considerable y otra nada. Ciudadanos propone que el tope exento se eleve a un millón de euros.

El Gobierno andaluz dejará de ingresar 120 millones de euros en 2016 debido a la rebaja del IRPF y otros ocho millones de euros por la exención del impuesto de hidrocarburos a los transportistas.

Fuentes de la Junta han reconocido que el PSOE no quiere tocar este impuesto a la espera de que lo haga el Gobierno saliente del 20 de diciembre en la nueva financiación autonómica, que no tendrá más remedio que resolverse el próximo ejercicio. Si el Gobierno decide suprimirlo deberá compensar a las comunidades autónomas en la financiación de sus servicios.