De los 870 millones previstos para este año sólo se han invertido hasta la fecha 57 para internacionalización e investigación

Los portavoces oficiales del Gobierno andaluz repiten como un mantra que el empleo es lo que les quita el sueño y que su principal afán es trabajar en las políticas dirigidas a reducir las alarmantes cifras de paro de la comunidad andaluza. Pero a la hora de cotejar este discurso con los datos oficiales del Parlamento de Andalucía surgen algunas dudas. Sobre todo en lo que se refiere a las políticas de fomento económico propiamente dichas. Es decir, a las subvenciones, incentivos y ayudas al fomento empresarial, la internacionalización de las empresas, así como los fondos para las cooperativas y los autónomos.

Según los datos publicados por la Oficina de Control Presupuestario del Parlamento andaluz y recogidos por el PP, la ejecución de estas políticas llega al 6,6% del montante previsto en los seis primeros meses del año. Es cierto, tal y como ha defendido la propia presidenta Susana Díaz en la Cámara andaluza, que es en el segundo semestre del año cuando más se ejecuta del Presupuesto andaluz, ya que es cuando se abonan la mayoría de las obligaciones contraídas en los seis primeros meses del año.

Pero, aún así, los datos arrojan un pobre balance y mucho más en unas políticas particularmente sensibles y demandadas por el tejido empresarial andaluz. Entendiéndolas de modo global, en el Presupuesto para 2016 el Gobierno ha consignado cerca de 870 millones de euros (867.385.415 euros exactamente) para este tipo de medidas de apoyo a las empresas. Sin embargo, en los seis primeros meses del año sólo se han gastado 57,4de esos millones. Es decir, un 6,6% del total de fondos disponibles.

Investigación

Uno de los programas con más recursos económicos es el de I+D+i que pretende incentivar a las empresas andaluzas a apostar por la investigación, una de las principales vías para garantizar la pervivencia en el tiempo de las compañías y hacerlas más competitivas. Este capítulo cuenta con 430 millones de euros, ocho millones más que en el ejercicio anterior, aunque sólo se han gastado un 6% de los mismos. Hay que destacar que el año pasado, laJunta dejó en el cajón 214 millones de euros de ayudas y subvenciones precisamente dentro de este programa de I+D+i.

Otra de las líneas de incentivos y ayudas que cuenta con más fondos es el de fomento empresarial. El Gobierno andaluz apostó por este capítulo concediéndole cien millones de euros más en este año que en 2015. Pero también es muy pobre la ejecución ya que apenas roza el 7% del total. Claro que el año pasado por estas fechas rondaba el 4,5% del gasto de los fondos disponibles, con lo que ha aumentado si se hace la comparativa anual.

Tres programas casi a cero

Hay tres líneas de trabajo destinadas a este fomento empresarial que prácticamente no se han estrenado a pesar de que estamos en la segunda mitad del año. Son, además, líneas estratégicas en la actual coyuntura económica y responden a promesas reiteradas —y no cumplidas por el momento a tenor de los datos de la Oficina de Control Presupuestario del Parlamento de Andalucía— del Gobierno de Andalucía.

La primera de ellas se refiere a la internacionalización de las empresas. La Junta dispone hasta de una empresa pública, Extenda, dedicada en exclusividad a ayudar a las compañías andaluzas a salir al exterior. Para ello, organiza misiones comerciales, programas de intercambio y tiene incluso oficinas en diferentes países del mundo, incluyendo a China. Su misión es ayudar a las compañías regionales a buscar mercados fuera, ofreciéndole oportunidades de negocio y facilitándole asesoramiento con los trámites y burocracia en los países en los que se asientan.

A pesar de contar con esta maquinaria a su servicio, la Junta ha recortado ostensiblemente estas ayudas para el exterior, consignando este año 4 millones de euros menos que en 2015. Con todo, lo más llamativo es que apenas se ha gastado un 1% en estas ayudas, con subvenciones que apenas sobrepasan los 78.000 euros cuanto dispone de 7,6 millones para que las empresas andaluzas puedan salir de las fronteras .

Muy llamativa es la casi nula ejecución de las políticas destinadas a los autónomos porque uno de los ejes principales del pacto firmado entre el PSOE y Ciudadanos que puso a Susana Díaz al frente de la Junta son precisamente este colectivo. Aunque se ha anunciado que hay en marcha un plan específico para el sector por valor de 125 millones de euros, en el capítulo de incentivos y apoyo a los autónomos hay consignados 58,4 millones de euros. Una cantidad relevante, no obstante, ya que en el año anterior sólo había 16 millones previstos para los autónomos.

Pero tampoco se ha gastado mucho de ese disponible, sino todo lo contrario. Se ha gastado apenas un 0,5% del total previsto. En este contexto hay que recordar las críticas constantes por parte del presidente de la Asociación de Trabajadores Autónomos de Andalucía, ATA, Lorenzo Amor, quien asegura que no sólo las subvenciones son muy exiguas sino que, además, no se abonan las que la Junta tiene ya comprometidas de años anteriores.

Claro que peor es el caso de las cooperativas. Ni un solo euro de los disponibles en las cuentas públicas ha llegado hasta este sector económico. Para el apoyo a las cooperativas ha reservado el Ejecutivo andaluz 15,7 millones de euros, casi dos millones menos que en el ejercicio precedente. Todos estos fondos permanecen sin tocar cuando ya se ha cumplido medio año.

ABC