Lalia González Santiago
SUR
El portavoz de la Junta insiste en que a Sánchez no le salen las cuentas para una mayoría de izquierdas

La presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz, mantuvo ayer un encuentro con el presidente de la Cámara de Cuentas, Antonio López, que le entregó la memoria de la institución en un acto «solo gráficos», es decir sin preguntas. Después del intenso fin de semana de crisis interna en el PSOE, en el que la dirigente andaluza aparece como líder de los críticos y alternativa a Pedro Sánchez, la consigna parece ser templar gaitas y enfriar el caldeado ambiente. También desde el PSOE-A, que no quiso hacer comentarios a las últimas declaraciones del secretario de organización, César Luenas, ni confirmó que se vaya a iniciar la recogida de firmas para pedir un comité federal urgente.

Pero el Consejo de Gobierno andaluz, reunido como cada martes, no abordó la situación en el PSOE ni la posible salida de la presidenta. «Le garantizo que el asunto no ha estado sobre la mesa», dijo el portavoz, Miguel Ángel Vázquez, «el Gobierno andaluz ha trabajado en asuntos de calado, temas sociales, sanidad, educación, universidad, que son los que preocupan a la gente».

Vázquez sí consideró que la incertidumbre política tras las elecciones del 20D es una cuestión que incumbe al PP y a su presidente, Mariano Rajoy, que es quien ha ganado las elecciones, recordó, por lo que le toca «asumir su papel. Es él quien tiene el mandato y la obligación de formar gobierno, que no desvíe el tiro». Advirtió, como hace su presidenta, que Pedro Sánchez no puede formar una mayoría de izquierdas, porque las cuentas no le salen a menos que sume a los grupos independentistas o a quienes defienden el derecho a decidir.