Los expertos creen que la demanda interna está sustituyendo a la externa como vector de crecimiento económico en España

La incertidumbre política y el complejo contexto económico global, con el Brexit como último gran susto, aún no han pasado factura en España. A pesar de que los españoles estemos llamados a ir a votar hoy en las segundas elecciones generales en seis meses, la economía española sigue, por la vía de la inercia y por el tirón del gasto en consumo, registrando unos buenos resultados. A esta expectante velocidad de crucero no son ajenos los inversores extranjeros, que han aumentado sus flujos de capital hacia España un 15% en el primer trimestre del año año en relación con el mismo periodo del año anterior.

La realidad es que los ciudadanos son los que están contribuyendo en gran parte a que el PIB español pueda llegar a crecer ligeramente por encima del 3% este año en tasa interanual, tras haber logrado un aumento de un 3,4% en el primer trimestre en relación al mismo periodo de 2015. ¿Y cómo? Pues consumiendo. Según los últimos datos, en el primer trimestre de 2016 el consumo de los hogares aumentó un 3,7% en relación con el mismo periodo del año anterior. La razón de que de repente los españoles hayamos recuperado la confianza es que, de entrada, hay más empleo ya que en 2015 el paro bajó con fuerza y el empleo, casi en paralelo, creció.

Así, el número de desempleados se redujo en 678.200 personas, la mayor bajada de la serie estadística, según la Encuesta de Población Activa (EPA) del cuatro trimestre del año pasado. Y, en paralelo, la ocupación creció en 525.100 puestos de trabajo, una cifra que no se veía desde los últimos años de la burbuja inmobiliaria, concretamente desde 2006. Y esta tendencia a la creación de empleo y a la reducción del paro se está manteniendo en lo que llevamos de este año 2016, donde el número de parados ha bajado de la simbólica barrera de los 4 millones por primera vez en seis años.

Ignacio de la Torre, socio director de Arcano, considera que «la demanda interna ha sustituido a la demanda externa como principal vector de crecimiento de la economía. La demanda interna se vertebra sobre todo por consumo de los hogares y por inversiones. El consumo crece con fuerza debido a la combinación de cuatro factores, como son el crecimiento del empleo (un 3,2% frente, por ejemplo, un crecimiento del 1% en la zona euro), el crecimiento de los salarios (alrededor del 1%), que hace crecer la renta disponible, y la reducción de precios energéticos, lo que libera capacidad de compra para otros productos».

Y por si fuera poco, De la Torre no se olvida de mencionar uno de los factores que están ayudando también a la recuperación de la economía, tanto la europea como la española: el bajo precio del dinero. «Otro de los factores que está contribuyendo mucho a la recuperación es la bajada de tipos de interés, lo que está reduciendo las cuotas hipotecarias y añadiendo más capacidad de compra».

Aumenta la inversión

El fuerte tirón del consumo está provocando, a su vez, un aumento de las inversiones, «que están creciendo con fuerza, en torno a un 5% y por encima del de otras grandes economías occidentales, debido a que las empresas, al percibir que mejora la demanda, invierten más para a su vez tener capacidad para producir más, y así hacer frente al crecimiento del consumo. También ayuda sin duda que la financiación empresarial es hoy abundante y barata, lo que induce a las empresas a aprovechar la coyuntura para poder aumentar las inversiones, tras años de infrainversión. Por sectores se aprecia que se fortalece poco a poco la inversión en construcción y vivienda. Y el resultado es la concatenación entre consumo e inversión. Al invertir por ejemplo en montar una nueva fábrica, se contrata a operarios (creación de empleo), con lo que se induce a su vez al consumo, lo que a su vez genera más inversión. Es un círculo virtuoso», asegura De la Torre

Y los números corroboran este análisis ya que la actividad del sector de la construcción creció un 3,1% en el primer trimestre en tasa interanual, mientras que el de los bienes de equipo lo hicieron en un 9,8%.

Presupuestos familiares

Que el consumo está siendo uno de los motores fundamentales del ritmo sostenido al que avanza la economía doméstica lo confirmaba esta misma semana la publicación de los datos de la encuesta de presupuestos familiares que realiza el Instituto Nacional de Estadística (INE) cada año.

El gasto medio por hogar español en 2015 fue de 27.420 euros, 382 más que en 2014, lo que supuso un aumento anual del 1,4%, el primero desde 2008. Sin tener en cuenta la inflación el gasto medio por hogar aumentó un 2,2%.

Y si se analizan las partidas se aprecian claramente las preferencias de los españoles cuando tienen algo más de dinero en el bolsillo: salir y volver a salir. Un contraste con lo que ocurre en Alemania, por ejemplo, donde cada ingreso extra se destina al ahorro, y a veces en demasía, ya que hasta el Banco Central Europeo (BCE)les tiene que recordar de vez en cuando que es bueno, incluso para su balanza comercial, que ahorren un poco menos y consuman algo más.

En el caso de los españoles no tienen duda alguna. Así, según la mencionada encuesta, el gasto en hoteles, cafés y restaurantes se incrementó un 9,1% el año pasado en relación con 2014. En la misma línea de «dolce far niente», el presupuesto destinado a ocio, espectáculos y cultura aumentó un 3,9% y, dentro de este capítulo, las vacaciones de «todo incluido» (unas de las más caras) crecieron un 6,8%, de modo que los españoles se aplicaron de nuevo la fórmula de que «si se sale de vacaciones, se sale de vacaciones».

Nielsen lo corrobora

Una de las principales consultoras internacionales dedicadas al análisis de consumo, Nielsen, ha publicado esta semana un informe en el que corrobora que, sobre todo, los españoles han optado por volver a consumir fuera de casa, lo que se ha traducido en que en nuestro país se han vuelto a abrir bares, en concreto un 3,6%más que en 2014 y con una previsión de un alza de otro 1,5% para este año. Con este crecimiento en nuestro país el total de este tipo de establecimientos se eleva a 260.000, con una relación de un bar por cada 175 personas, la mayor densidad del mundo. En cuanto al tipo de establecimientos se observa una tendencia creciente a la apertura de locales de restauración organizada, que son ya más de 7.500 repartidos por toda la geografía nacional, según el Panel de Hostelería de Nielsen.

El reto de los «millenials»

Gustavo Núñez, director general de Nielsen Iberia, asegura que «la crisis ha supuesto un cambio importante en los hábitos de los españoles, que salimos más de día y menos de noche, como lo demuestra el hecho de que el ocio nocturno es uno de los segmentos más castigados en los últimos años, tanto como que el gasto mensual en copas descendió de los 95 euros en 2009 a los 67 euros en 2015. Esto se ha traducido en que el consumo diurno de bebidas alcohólicas de alta graduación ha crecido por encima del 7%, casi tanto como la cerveza, que roza el 8% de incremento. Hay que tener en cuenta que la cerveza supone más del 56% del crecimiento de la hostelería diurna».

Este «gurú» del consumo, sin embargo, cree que «el sector de la restauración en España tiene retos, como el de conquistar a los “millenials”, que son asiduos a las cadenas de restauración y a las ofertas (cubos de cerveza, cañas a 50 céntimos, etc..) e hipersensibles al precio y, además, muy activos en las redes sociales, por lo que cualquier movimiento en los locales tiene que ser muy calculado, ya que este tipo de consumidores mira constantemente las aplicaciones móviles y suele tener en cuenta las opiniones de otros consumidores antes de salir».

En Nielsen explican además que esta vuelta al consumo se explica también por la recuperación de la confianza del consumidor, que subió hasta los 74 puntos en el primer trimestre de este año, según un índice que elaboran esta consultora a nivel mundial. Este nivel de 74 puntos es muy superior a los 64 puntos que tienen de confianza los franceses o los 59 de Italia, aunque inferior a los 97 puntos que tienen británicos y alemanes.

En relación a los cambios de hábitos hacia un consumo más diurno los expertos advierten que están ganando la partida franjas como los mediodías de los fines de semana así como los viernes por la tarde, en el caso del colectivo privilegiado que tiene esa franja del viernes libre. En conjunto, la venta de bebidas en los bares y restaurantes creció un 3,6% en 2015 y la previsión es que este año crezca otro 5,4%. Y por si lo anterior fuera poco en materia de consumo los alrededor de 72 millones de turistas que visitarán nuestro país este año contribuirán también a darle otro empujón a todas estas cifras.

Más coches y electrodomésticos

No solo de bares, restaurantes y viajes vive el hombre. El repunte del consumo que está registrando España se nota también en otros sectores de actividad. Así en el pasado mes de mayo las matriculaciones de vehículos nuevos en España subieron en un 20,9% en comparación con el mismo mes del año anterior hasta alcanzar las 114.441 unidades entregadas a nuevos clientes. En los cinco primeros meses del año, entre enero y mayo, se entregaron un total de 502.558 unidades y esto representa una subida del 12,5% en comparación con el mismo periodo del 2015.

Otro de los sectores que ha notado también la recuperación es el de los electrodomésticos. Según los últimos datos elaborados por la patronal del sector, Anfel, en mayo las ventas de electrodomésticos crecieron un 3,5% en relación al mismo mes del año anterior, equivalentes a 24.386 aparatos. En los cinco primeros meses del año las ventas alcanzaron los 61.167, lo que supone un alza de un 2,3%.

Pero más allá de los fríos datos destacan por ejemplo las ventas de los frigoríficos conocidos como «side by side», con un precio superior a los 1.300 euros de media, cuyas ventas crecieron un 25,8% entre enero y mayo de este año en relación con el mismo periodo del año anterior.

ABC