En la máxima institución bancaria europea no desean precipitarse y las decisiones que se adopten se llevarán a cabo tras el verano

El Banco Central Europeo (BCE) apostó por el «Bremain» tanto como los mercados y ha tenido un mes para resetear su estrategia y presentar hoy, tras su primera reunión del Consejo de la era «Brexit», un plan convincente y tranquilizante.

Los economistas sondeados por Reuters creen que Draghi tendrá que extender y ampliar a corto plazo el alcance de su programa de compra de activos, además de extender las compras de bonos por 80.000 millones de euros mensuales más allá de marzo de 2017. Calculan que empezará a adquirir activos con retornos negativos por debajo de la tasa de depósito, actualmente en -0,40%, y que elevará el límite de cuánto puede comprar en cada emisión de deuda no protegida por cláusulas de acción colectiva. Pero justamente en frente de la visión anglosajona de Reuters y sus fuentes, se encuentra el presidente del Bundesbank, Jens Weidmann, seguro de que Draghi no debería incrementar sus estímulos monetarios argumentando que es una situación que ha derivado en una «crisis política que se debe resolver políticamente».

«La política monetaria ya es muy acomodaticia y tengo dudas sobre si flexibilizarla todavía más podría estimular la economía», convencido de que la incertidumbre política no se soluciona flexibilizando la política monetaria. Y en todo caso, las negociaciones entre Londres y la Unión Europea todavía no han comenzado y no conviene adelantar reacciones, aunque solo sea por la gran cantidad de munición ya utilizada.

Fuentes de Frankfurt apuntan a que el BCE no quiere precipitarse y que «lo más posible es que los cambios se apliquen en septiembre, junto con una expansión del programa de alivio monetario por otros seis meses, aunque el Brexit aumentará seguramente la percepción de urgencia en el Consejo del BCE».

Explicaciones por la inflación

De momento, Draghi tendrá que dar explicaciones sobre por qué hasta ahora los rendimientos ultrabajos con los que el BCE está presionando a la banca no logran impulsar la casi inexistente inflación de la zona euro, todavía muy por debajo de la meta oficial del BCE de casi el 2%.

 

ABC