José Aguilar

DIARIO DE SEVILLA
No se discute la posición de Andalucía en materia de desempleo: fatal. Sin embargo, es frecuente objeto de controversia la posición relativa que ocupamos en sanidad, educación y servicios sociales. Para unos, en la comunidad autónoma andaluza el Estado de bienestar está en serio peligro como consecuencia de los recortes; para otros, las políticas progresistas aquí desplegadas han permitido preservarlo y somos una especie de islote social a salvo de los naufragios de la crisis. Ni tanto ni tan calvo. Probablemente la verdad se sitúe en medio de estos dos polos contrarios. Llena de matices y claroscuros, como siempre. Ahora el Instituto Valenciano de Investigaciones Económicas y la Fundación BBVA han presentado un informe que aporta datos objetivos en un intento de retratar la realidad sin los desenfoques de la política y los intereses partidistas. El informe introduce las cifras territorializadas dentro de un marco general sombrío: el gasto por habitante en educación y sanidad cayó en España un 21% durante la crisis, mientras que la prestación social apenas bajó porque se mantuvo el pago de las pensiones y aumentó el de las ayudas por desempleo. Esto último lo preservó el Estado, correspondiendo los ajustes sanitarios y educativos a los órganos institucionales que tienen las competencias, que resultan ser las comunidades autónomas. ¿Y cómo se ha comportado Andalucía al respecto? Pues con altibajos. En educación, Andalucía se situó entre los territorios con más gasto por habitante (cabría decir inversión, ciertamente), por encima de la media nacional, y se puso en cabeza, junto a Extremadura y Murcia, en lo que se refiere a porcentaje de su PIB destinado al funcionamiento del sistema de enseñanza. Todo ello, en el periodo 2007-2013. Recortes hubo, pero de los menos drásticos entre las comunidades. En sanidad, por el contrario, el gasto per cápita andaluz nos colocó directamente a la cola del ranking nacional, tras haberse reducido un 21,6%, más que la media española. Nos echa la pata -mala pata- la comunidad de Castilla-La Mancha, donde Cospedal presenta la mancha mayor en la prestación de estos servicios básicos. Esto es lo que hay, pues: la cuestionada educación andaluza ofrece un panorama mejor que la elogiada sanidad andaluza. Todo eso en términos relativos, claro, pero no deja de ser una paradoja.
José Aguilar
DIARIO DE SEVILLA
]]>