Ángeles Lucas
EL PAÍS

Será que me lo da mi apellido, así que pienso coger carretera y manta y visitar los centros de Andalucía, desde las estructuras prefabricadas hasta donde haga falta. Y hablaré con los profesores, veré las aulas, haré lo posible por mejorar. Y recibiré a los que llamen a mi puerta», ha asegurado este miércoles la nueva consejera de Educación, Adelaida de la Calle, en su primera comparecencia en el Parlamento de Andalucía como responsable del ramo. Durante tres horas y media que ha durado la comisión, la consejera ha reiterado entusiasta en decenas de ocasiones su voluntad de diálogo, de acuerdo y de consenso para abordar este área en la próxima legislatura, una disposición que la oposición ha acogido con muy buena actitud. De la Calle ha situado además el Pacto por la Educación como eje sobre el que trabajar en estos cuatro años.

Entre sus primeras propuestas, la consejera ha querido poner en valor la Formación Profesional (FP), que dotará con más plazas, aún no detalladas. Lo que sí ha avanzado es que se reforzarán los ciclos con mayor demanda, como la sanidad, los servicios socioculturales, la industria de la automoción y las energías renovables. Con esta medida se responde a una demanda latente. En cursos pasados quedaron hasta 40.000 personas sin poder acceder a una plaza del grado solicitado. «La apuesta por la FP conlleva un cambio profundo de mentalidad. Estamos ante el reto de prestigiar y reconocer socialmente su papel», ha declarado De la Calle, que considera clave esta formación para encontrar empleo.  Además, la consejera propone que los alumnos de FP tengan una vía de entrada en la Universidad y viceversa. «Aquellos estudiantes que abandonen la Universidad, pero que tengan aprobadas determinadas materias, tendrán la posibilidad de que les sean reconocidas», ha explicado. La propuesta de De la Calle pasa por acreditar la formación con un diploma universitario, equivalente a un primer ciclo de grado universitario de 120 créditos.

Por otro lado, De la Calle ha avanzado también que variará la ratio de alumnos por clases para adaptarla a las necesidades de los centros, que plantea la posibilidad de abrir hasta 500 plazas de profesores de primaria, y que fomentará la participación de la comunidad educativa para la toma de decisiones y la formación de los docentes. De momento, ha puesto sobre la mesa un plan educativo para el éxito escolar y ha declarado que una de sus primeras acciones será la de fomentar la escolarización temprana, de 0 a 3 años, por el beneficio de los menores y para facilitar la conciliciación familiar. También ha avanzado la puesta en marcha de un Protocolo sobre la Identidad de Género y un plan de desarrollo de lenguas, por el que garantizará la implantación de dos lenguas extranjeras en todas las enseñanzas obligatorias.

Los portavoces de la oposición, entre otras cuestiones, han coincidido en destacar que la FP debe ser reforzada durante la próxima legislatura, y han recordado a la consejera, que aún estudia los ámbitos en los que tiene competencias, las carencias en el sistema educativo como refleja la tasa de abandono escolar en Andalucía, que alcanza entorno al 28% en la comunidad. Entre las apreciaciones más destacadas por la oposición, el portavoz de Izquierda Unida, Antonio Maíllo, ha abogado luchar para que se derogue la tasa de reposición en la contratación de personal educativo, que depende del Gobierno central; en variar la ratio del alumnado y en eliminar la burocracia en el sistema; Isabel Albás, de Ciudadanos, ha reivindicado el derecho de los padres a elegir el centro, ha equiparado la educación pública a la concertada en cuanto a sistemas con los mismos derechos y obligaciones, y ha propuesto la materia de Historia de las religiones como asignatura no evaluable. La portavoz de Podemos, Libertad Benítez, ha reclamado la contratación de 4.500 docentes perdidos durante los cursos pasados y ha planteado diferentes tratamientos entre trabajadores públicos y subcontratados por empresas privadas con tareas similares; y la popular Francisca Carazo ha criticado negativamente gran parte de la gestión del antecesor en el cargo, Luciano Alonso, y ha asegurado que los directores de los centros no alcanzan a pagar sus facturas

Ángeles Lucas
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