Discurso íntegro de José Moya Sanabria, presidente del Centro de Debate y Desarrollo, en la presentación pública de la asociación

Buenas noches señoras y señores, queridos amigos:

Hoy es un día importante para muchos de nosotros, que llevamos trabajando en este proyecto desde hace año y medio. Presentamos a la opinión pública nuestro Centro de Debate y Desarrollo, y no les oculto que lo hacemos con cierta emoción. Hoy botamos un barco que se ha llevado en astilleros desde abril del año pasado y que ya tenemos listo para empezar a navegar.

Estamos aquí porque en una época de incertidumbres y confusión creemos que es necesario que la sociedad civil andaluza se organice, elabore propuestas para el progreso y el desarrollo de la comunidad autónoma y las difunda. Queremos oír a la sociedad, estudiar soluciones a viejos problemas irresueltos, generar debates, análisis y discusiones. Y, por qué no, influir en las decisiones. Pretendemos que hable la mayoría silenciosa, porque no son tiempos de silencios sino de responsabilidad.

Estamos aquí porque creemos que hay que reforzar el régimen democrático español, deteriorado por una crisis institucional y económica sin precedentes tras cuatro décadas de recorrido. Estamos convencidos de que hay que reformar un sistema político que en este momento decepciona. Y, lo que es más preocupante, no satisface a las nuevas generaciones que son los actores del futuro del país.  Y pensamos que no hay mejor refuerzo posible que la movilización de las ideas. No olvidemos que las ideas son más importantes que la economía o que la política: porque son la materia prima de los programas económicos y políticos.

También son la materia prima de nuestro Centro de Debate. Queremos hacer análisis razonados de los problemas con distintas alternativas de salida, sin el fundamentalismo de quienes se creen en posesión de la verdad y descalifican a sus adversarios. Los jóvenes están cansados de discursos vacíos que nos les convencen. Y las ideas después se tienen que plasmar en nuevas actitudes y nuevas posiciones. Tenemos que pasar de la crítica destructiva al sistema, a la aportación de ideas regeneradoras para evitar la aparición de soluciones populistas que muchos no deseamos.

Y para hacer todo eso hemos fundado esta asociación independiente y plural, integrada por profesionales, empresarios, directivos, científicos, intelectuales, profesores de universidad y periodistas.

Estamos aquí porque nos rebelamos contra la pretensión de que la nuestra es una democracia fracasada. No hay peor enemigo del progreso que la desesperanza. La experiencia de estos años y la consolidación del Estado de bienestar son fortalezas que hay que asegurar. Pero existen muchos capítulos pendientes, como la necesidad de un nuevo modelo educativo sólido y estable; un nuevo modelo productivo no especulativo, en el que la industria y la innovación tengan un destacado papel, y un nuevo modelo político en el que los ciudadanos dispongan de mayor capacidad para elegir a sus representantes, saber quiénes son y tenerlos a su servicio.

Todas estas son cuestiones complejas que suscitan múltiples alternativas. Con nuestras creencias y nuestras dudas, intentaremos proporcionar orientación sobre las opciones posibles y difundirlas de manera especial a través de los modernos recursos de comunicación. Las nuevas tecnologías nos permitirán ser una ‘asociación en la red’ para poder llegar al mayor número posible de andaluces. Ya somos casi 200 socios y soñamos ser en unos años 2.000, con capacidad de influir sobre decenas de miles de personas.

Hoy, por ejemplo, estamos retransmitiendo vía internet, por nuestra página web, este acto.

En el estudio de opinión que presentamos el viernes pasado, que les hemos entregado a ustedes a la llegada, uno de los resultados más destacados es la enorme polarización política que padecemos. Pero para los jóvenes, en un alto porcentaje, la corrupción es un problema del conjunto de la sociedad.

Y a eso mismo se refería hace unos días Ignacio Camacho en un artículo. Decía que la decencia es una cualidad del corazón que consiste en distinguir y elegir el bien, aunque no tenga premio, frente al mal, aunque carezca de castigo. La honradez es un estado de ánimo y de conciencia que en democracia debe transmitirse por ósmosis social desde los electores a los elegidos.

Ahora todo el mundo habla de la necesaria regeneración de la vida pública. Así que conviene definir regeneración. Nosotros lo resumimos en dos conceptos: honradez tanto en la esfera pública como en la privada y calidad en el trabajo, sea cual sea el grado de responsabilidad. De camino también hemos definido nuestra noción de sociedad civil, como el conjunto de ciudadanos organizados para actuar en busca del bien común, sin ánimo de lucro personal, ni buscar el poder político o la adhesión a un partido determinado.

Para darles alguna pista más sobre nuestros propósitos, les diré que en estos tiempos difíciles falta moderación. Y nosotros creemos que los ciudadanos deben tener juicio propio, libertad de opinión y espíritu crítico, pero que nada de eso está reñido con la sensatez y la moderación.

Estamos aquí, porque queremos que el Centro de Debate y Desarrollo contribuya a la vertebración de la sociedad civil, para que tenga un protagonismo mucho mayor que el que ha conseguido en las últimas décadas. Para eso promoveremos actividades en beneficio del interés general y defenderemos la solidaridad dentro de la economía de mercado. Hoy tenemos con nosotros a un gran intelectual, como el profesor Costas, que nos alerta permanentemente en sus artículos sobre el aumento de la desigualdad en el mundo, y también en España.

Esta plataforma cívica tiene entre sus misiones cambiar la imagen de Andalucía en España y en el mundo. El nuestro es un proyecto regional ambicioso, que ya está implantado en cinco provincias. Este debate sobre La España posible se celebra en Sevilla hoy y el miércoles 26. Y después seguirá en Granada y Málaga.

Ha habido otras iniciativas similares antes, alguna muy bien implantada. Pero hay varias novedades en el CDD que creemos que lo hacen diferente: En primer lugar, su carácter regional. Segundo: no se limita a la cultura o a la economía, sino que se interesa por todos los problemas de la sociedad. Y en último término, el fuerte apoyo empresarial que ha conseguido en poco tiempo y que no para de crecer.

Ahí detrás ven reseñadas las veinte empresas que ya se han sumado, pero tenemos muchas más interesadas, que pronto serán efectivas.

Aunque debo subrayarles que en nuestra asociación se es socio a título personal y que las empresas no son miembros, sino colaboradoras del Centro. Esta es una de las ideas que hemos aprendido del Círculo de Economía de Barcelona, que nos ha servido de pauta para diseñar nuestra Asociación, cosa que agradecemos a Antón y a Jordi Alberich, su director general.

Estamos aquí porque tenemos muchos planes. Hemos empezado con un debate sobre ‘La España posible’. Tras cuatro sesiones sacaremos nuestras conclusiones y haremos propuestas. Encargaremos periódicamente barómetros como el que tienen en sus manos sobre la imagen que tienen los andaluces de sí mismos. También pediremos estudios monográficos, redactaremos manifiestos, y hasta pensamos lanzar iniciativas legislativas por el diputado 110 del Estatuto. Así mismo, pondremos a disposición de nuestros socios una web de blogs.

Como ven no nos falta motor. Y el combustible de propulsión son las personas que ya hay enroladas en nuestro barco y las nuevas que esperamos que embarquen.

Una de nuestras inquietudes es establecer  ejes cooperación en el interior de Andalucía. Un factor esencial para el desarrollo regional es evitar los agravios entre las provincias. Y también, estamos aquí porque queremos establecer ejes de entendimiento con otras comunidades autónomas.

O sea, que la presencia aquí de Antón esta noche no es una casualidad.

La España periférica se tiene que entender entre sí. Y tenemos la convicción de que Andalucía tiene mucho que decir sobre el futuro diseño territorial de España.

Y hay que mirar todavía más lejos; a Pepe Joly le escuchado hablar alguna vez de Ben Bradlee, el director del Washington Post durante el Watergate que acaba de morir. Bradlee decía en su autobiografía que los periódicos deben publicar las noticias que interesen al público debidamente documentadas, contrastadas y bien escritas, pero también deben decirle al público dónde está el futuro. Y yo creo que el CDD debe ser fundamentalmente eso: un faro que oriente a la sociedad andaluza sobre dónde está el futuro.

En fin, hoy el protagonista es el debate sobre La España posible. Tenemos muchas ilusiones y estamos convencidos que este proyecto será un éxito si se suma mucha gente dispuesta a invertir una parte de su tiempo en el interés general. Gente como Pepe López Barneo o Eduardo Jordá que en nuestras reuniones en estos 18 meses han mostrado su enorme preocupación por la mejora de la educación. O como Manolo Lozano, que hizo tanto énfasis en lo importante que es el desarrollo que incorporamos la palabra a nuestra marca. O como Joaquín López Lérida, que nos ha orientado siempre en el mundo virtual, de las redes y los robots, como este que ha traído hoy para el acto de presentación.

Gente, en fin, como Ángeles Orantes Zurita que lidera la implantación del Centro de Debate en Granada, como Manolo Camas en Málaga, Ignacio Osborne en Cádiz, o Pilar Navarro en Almería. Este es un proyecto colectivo de todos ellos y muchos más.

El mundo está ahí esperándonos. Es el momento de mirar por encima de Despeñaperros y por encima de los Pirineos. Más allá del Estrecho; más allá del Atlántico.

Lo resumo todo en una frase, para terminar: Buscamos a socios que sean como los liberales y reformistas del XIX: con espíritu crítico, tolerantes, y preocupados por el desarrollo y el progreso. Desde que empezamos en abril del año pasado, todo el mundo nos ha dicho hacía falta algo así.

Pues para eso estamos aquí.

Esperamos el esfuerzo y las ideas de todos ustedes para que esta singladura tenga éxito. Les esperamos.

Muchas gracias.