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Moreno pide a los andaluces «una cura de humildad a la señora Díaz» y la socialista le acusa de «dejar morir a 117.000 dependientes»
Las formas traicionaron a Susana Díaz y dejaron que Juanma Moreno apareciera con más temple en la defensa de sus argumentos, dando materia al candidato popular para acusarla de soberbia. Díaz, que ha estado firme y convincente en sus propuestas para seguir gobernando en Andalucía, perdió quizás al pasarse en las interrupciones a Moreno. La segunda vuelta del debate a tres entre los candidatos con representación parlamentaria del PP, PSOE e IU, esta vez en Televisión Española, ha sido, en definitiva, un duelo de alta tensión entre Moreno y Díaz, dejando al tercer contendiente, Antonio Maíllo, en un plano menor, casi de convidado de piedra. Las continuas interrupciones de la candidata socialista al candidato del PP crisparon de tal forma el careo televisivo que hasta la moderadora, la periodista María Casado, tuvo que llamar la atención a la presidenta de la Junta. “Le estoy pidiendo reiteradamente que utilice su turno para la réplica. Escúcheme por lo menos a mí”, dijo María Casado. Díaz argumentó en todo momento que cada vez que Moreno mintiera, ella replicaría e instó a la moderadora que le descontara sus intervenciones del tiempo asignado “del contador ese que me han puesto delante”. Tanto Moreno como Díaz tiraron desde el minuto uno el guante blanco del anterior debate. Ambos protagonizaron acusaciones duras sobre el paro y la corrupción, los temas que volvieron a ser los de mayor controversia. Moreno, con trazo más grueso en la parte de la corrupción, incluso sacó el dinero gastado en cocaína por el chófer de Francisco Javier Guerrero, el exsecretario general de Trabajo y primero de los políticos imputados en el ‘caso ERE’. «Es de novela negra», dijo. El candidato popular, al hilo de las interrupciones de Díaz, llegó a desear para la socialista “una cura de humildad”.”Le pido a los andaluces una cura de humildad para la señora Díaz”, afirmó. “Llámeme soberbia, insúlteme si quiere, pero cada vez que mienta le voy a interrumpir”, espetó. La candidata socialista, por su lado, acusó a Moreno de “dejar morir a 117.000 dependientes” cuando era secretario de Estado de Igualdad y Política Social. El candidato de IU comparó a los otros dos contertulios con el dúo Pimpinela. En el primer bloque, sobre economía, Juanma Moreno dijo que la candidata del PSOE es “la presidenta del paro» y acusó a Díaz de no hacer nada y de incapacidad para crear empleo, lo que en su opinión está haciendo que Andalucía “se esté quedando descolgada” cuando se dan ya indicios de recuperación . Díaz le respondió que el Gobierno de Rajoy ha “maltratado” a Andalucía con sus recortes y políticas como el recurso a la ley antidesahucios. “Los andaluces cuando oyen hablar a Rajoy de reformas se echan las manos a los bolsillos”. Dijo que Andalucía está creciendo por encima de la media de España y que uno de cada cuatro empleos se crearon en Andalucía en 2014. Antonio Maíllo acusó a ambos de darse «puñaladitas» y no proponer soluciones contra el paro. Moreno y Díaz reiteraron sus respectivas promesas de bajar los impuestos. Díaz contabilizó en 1.288 millones de euros lo que significará de ahorro para los bolsillos de los andaluces. Maíllo respondió: “El debate no es quien baja impuestos, sino quien paga impuestos”, aludiendo a las altas fortunas y empresas que suelen escapar al fisco. El segundo bloque, sobre corrupción, el candidato del PP propuso reforzar y modificar el Estatuto de Autonomía para eliminar el aforamiento de los diputados. Díaz dijo que «comparte» con él lo que ha dicho de los aforamientos, pero recordó que fue Rajoy el que no aceptó esta propuesta del resto de grupos políticos. Maíllo señaló que esa propuesta llega tarde. Susana Díaz reconoció que ha habido casos, pero también en el resto de España y reiteró su iniciativa de crear una oficina contra la corrupción, a cuyo frente estarían interventores de la Junta. «Mi comportamiento es nuevo, quiero ser ejemplar», y aludió a su padre. En este bloque Maíllo y Díaz tuvieron un cruce crispado de declaraciones cuando primero sostuvo que al abandonar IU el gobierno, ya no había garantías de que no hubiera corrupción. La socialista le espetó. «No voy a consentir que ponga en cuestión mi honradez» En el último bloque, el de servicios sociales, Díaz y Moreno se acusaron de recortar las políticas sociales mientras el candidato de IU, Antonio Maíllo, prometió que su formación garantizará suministros vitales de luz y agua si llega al Gobierno.
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