El Bundesbank, banco central alemán, ha propuesto elevar la edad de jubilación hasta los 69 años en 2020

El banco central de Alemania ha reabierto en su último informe mensual un debate delicado. Pese a la fortaleza de la economía alemana, el Bundesbankha recomendado elevar la edad de jubilación de forma paulatina en el país, con el objetivo de que se establezca en los 69 años en 2020. La institución ve en esta medida una solución al envejecimiento de la población activa en la primera potencia económica del Viejo Continente.

La idea de retrasar la edad de jubilación no es nueva. El paulatino incremento de la esperanza de vida y las limitadas tasas de natalidad en los países más desarrollados ha puesto en jaque sus sistema de pensiones. En los últimos años ha habido incrementos en la edad de jubilación en la mayoría de países europeos, una tendencia que puede ampliarse en el futuro.

Las potencias elevan la edad

 Los 67 son los nuevos 65. Es la teoría que han seguido los países desarrollados a la hora de retrasar la edad de jubilación. Eso sí, en la mayoría de casos estos cambios se han llevado de forma progresiva y con vista a lasdécadas futuras. Es el caso de Francia, donde el retraso de dos años de la jubilación será efectivo en 2023 y los años requeridos para cobrar el 100% de la pensión subirán de los 41,5 a los 43.

Alemania también retrasará de forma paulatina la edad hasta los 67 y, además de la propuesta del Bundesbank, ha planteado poner en marcha una jubilación que pueda ser combinada con el trabajo.

Italia y Reino Unido: diferencias por sexo

En los casos de Italia y el Reino Unido, otras de las principales economías europeas, existen diferencias entre hombres y mujeres . En el caso del país transalpino la jubilación se retrasará de los 66 a los 67 años en 2021 para ambos sexos, que en la actualidad tienen diferentes edades de retiro (66 de edad y 42 años cotizados para que ellos cobren el 100% de la pensión; 61 y 41 para ellas). Los británicos, por su parte, también igualarán sus edades en 2018. Actualmente son 65 en el caso masculino y 60 en el femenino.

Pensiones «premium» en los países nórdicos

Los nórdicos también tienen diferencias respecto al resto de Europa. En Suecia hay una pensión garantizada para la que se exigen 40 años de residencia, una pensión contributiva (30 años de cotización) y una pensión «premium». La edad de jubilación está entre 61 y 67 años. Dinamarca, por su parte, fue uno de los primeros países europeos en retrasar la edad de jubilación, al poner en marcha una medida en plena crisis económica(2011) que impulsó un retraso paulatino hasta los 67. El país danés también impulsó cambios en el retiro anticipado, que ha pasará de 60 años a 62 en 2017 y a 64 años entre 2018 y 2023. Por último, Finlandia ha elevado la edad de jubilación a 65 años, salvo para trabajos de «gran esfuerzo físico o mental».

El «Benelux» valora los años cotizados

En Centroeuropa valoran los años trabajados. Más allá de retrasar la edad de jubilación, estos países exigen muchos años cotizados para otorgar la pensión máxima. En Bélgica son necesarios 45 años, en Luxemburgo 40 y en los Países Bajos haber sido empleado entre los 15 y los 65 años.

Portugal, Grecia y Portugal reaccionan a la crisis

Los países más castigados por la crisis económica tienen situaciones dispares. En Portugal son necesarios 40 años cotizados para recibir el importe íntegro del retiro. La edad legal de jubilación está fijada en 65 años.Grecia ha elevado la edad de jubilación de 65 a los 67 años, introduciendo una prestación mínima de 384 al mes para periodos de cotización de 20 años. Por último, en Irlanda no existe jubilación anticipada. La edad ordinaria se sitúa en 65 años y aumentará hasta los 68 años en 2048.

España modificó la jubilación en 2013

España no es ajena a estas modificaciones. En 2013 entró en funcionamiento un retraso de la edad de jubilación, que pasará de 65 a 67 años hasta 2017. En los últimos años se han multiplicado las voces de expertos que alertan de que la viabilidad del sistema público de pensiones está en riesgo, instando al Estado a reformarlo profundamente para asegurar su supervivencia.

 

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