Ajustes por tributación en el extranjero, deducciones, bonificaciones y créditos fiscales explican la diferencia

Las 35 empresas del Ibex van a pagar a Hacienda este año 8.500 millones de euros en la campaña del impuesto de sociedades correspondiente al ejercicio 2015 (el plazo de presentación finalizó ayer para las compañías con cierre del ejercicio en el año natural), según las cuentas de las sociedades depositadas en la CNMV. El dato agregado supone un aumento del 3% respecto a los 8.200 millones de euros desembolsados en 2014. Y representa un 23% de su beneficio antes de impuestos, que totalizó 36.243 millones de euros el último ejercicio completo.

Aunque se trata de una aproximación, el dato queda lejos del tipo nominal, el que supuestamente pagan las empresas por el impuesto de sociedades: el 28% en el año 2015 (un 30% en 2014), y del 25% para 2016. Es decir que, a un tipo de referencia del 28%, las empresas deberían haber pagado 10.150 millones de euros a Hacienda, casi 2.000 millones más de lo que realmente desembolsarán en esta campaña fiscal.

Un 10% del Ebit

La proporción es aún más desigual si se toma como referencia el resultado neto de explotación (ebit) de las 35 empresas del Ibex, es decir, sin tener en cuenta su actividad financiera. Las compañías apenas abonan a Hacienda un 10% de su resultado de explotación conjunto, que fue de 85.538 millones de euros en 2015. Si bien este porcentaje ha subido respecto a 2014, cuando pagaron un 9% del ebit.

¿Por qué esas diferencias? El cálculo se realiza sobre el beneficio contable, al que después las compañías aplican deducciones, bonificaciones, créditos fiscales por pérdidas de años anteriores y una larga lista de ventajas.

Además, muchas de las compañías del Ibex 35 operan en diferentes países, con distintos sistemas fiscales, complicadas estructuras societarias y flujos de dinero de unas filiales a otras, lo que dificulta un cálculo homogéneo, según señalan los expertos fiscales consultados.

Datos de la Agencia Tributaria

La polémica está servida si además se tiene en cuenta los datos que ofrece la Agencia Tributaria y que apunta a que las empresas españolas abonaron un tipo efectivo del 7,3% en 2014 (último disponible), es decir, más cercano al porcentaje de impuestos que pagan las empresas del Ibex sobre el resultado bruto de explotación.

Es precisamente la tesis de las diferencias de los esquemas fiscales entre países la que utilizan las grandes compañías para echar por tierra el argumento de que pagan pocos impuestos.

Es decir, señalan, si un grupo multinacional recibe un beneficio de una filial con sede en el extranjero, ésta ya ha pagado impuestos en su país de origen, por lo que es necesario realizar ajustes contables para impedir posibles duplicidades y que no se tribute dos veces por ese beneficio.

CINCO DÍAS