Isabel Munera
EL MUNDO
Cerca del 80% de las compañías asegura que no contrata más trabajadores indefinidos por la incertidumbre económica

Mientras el principal partido de la oposición apuesta por derogar la reforma laboral y los sindicatos la culpan de la precariedad del empleo y del abaratamiento del despido; los empresarios se muestran moderadamente satisfechos con la norma.

Casi la mitad de las empresas considera más fácil despedir ahora por causas económicas que antes de las últimas reformas laborales, según un estudio realizado por el Banco de España entre 26 países europeos. El documento, recogido en su boletín económico de octubre, afirma también que una de cada cuatro compañías piensa que es más fácil ajustar los sueldos de los trabajadores ahora que antes de la aprobación de las medidas de urgencia para la reforma del mercado laboral.

Además, más del 40% de las compañías estima que ahora es más sencillo acometer despidos colectivos que en 2010, frente a un 10% que todavía lo ve complicado. Asimismo, un 30% de las sociedades considera que en este momento resulta más fácil ajustar las horas por empleado o modificar las condiciones laborales que antes de las reformas.

Las empresas defienden estas medidas porque aseguran que les han facilitado poner en práctica distintos mecanismos de ajuste para afrontar mejor la crisis.

Así, más de la mitad de las grandes compañías estiman que ahora es más sencillo llevar a cabo descuelgues del convenio, aunque un 48% sostiene que elprocedimiento legal es todavía demasiado complicado.

De hecho, tres de cada cuatro se resisten a descolgarse del convenio porque podría tener un impacto negativo en la motivación de los trabajadores o en la reputación de la propia compañía.

Pese a los síntomas de recuperación, cerca del 80% de las empresas afirma que no contrata a más trabajadores indefinidos por la incertidumbre sobre las condiciones económicas. Un 60% menciona también como obstáculos a la contratación fija los altos costes de la mano de obra y de las indemnizaciones en caso de despido.

En el estudio del Banco de España se analizan también cuáles fueron los recursos que emplearon las empresas para afrontar la segunda fase de la crisis, entre 2011 y 2013. Según la encuesta, el principal instrumento usado por las compañías fue la destrucción de empleo, tanto fijo como temporal.

Además, el componente variable de los salarios fue otra de las herramientas utilizadas. Casi el 40% de las empresas lo recortaron. Por el contrario, la disminución del salario base fue un recurso poco empleado. De hecho, apenas un 6,3% de las compañías recurrieron a esta medida.

Ahora bien, casi una de cada cinco sociedades congeló salarios entre 2011 y 2013, y sólo un 3,3% asegura haberlos rebajado. La congelación salarial se perfila así como uno de los principales instrumentos que usaron las empresas españolas para responder a las dificultades para acceder al crédito, los problemas para refinanciar su deuda o la caída de la demanda.