La Comisión señala que el Gobierno no hizo lo suficiente para reducir sus números rojos y pedirá más reformas

La Comisión Europea considera que España y Portugal han infringido las normas del pacto de estabilidad al no tomar acciones efectivas para controlar el déficit público, pero al mismo tiempo considera que la manera «más inteligente» de aplicar las reglas sería evitar una sanción económica a cualquiera de los dos países, para no dañar el proceso de salida de la crisis.

El documento hecho público ayer se limita a constatar que en el caso de España el Gobierno no hizo lo necesario en 2015 para alcanzar el objetivo acordado de reducción del déficit, y traslada esa información al Consejo de ministros de Economía (Ecofin), que este martes próximo lo estudiará y decidirá con toda seguridad aprobarlo.

La clarificación de la infracción sobre el déficit permitirá también a la Comisión trazar un nuevo objetivo de ajuste fiscal para España, incluyendo aplazar hasta 2017 el objetivo de rebajarlo por debajo del 3%.

Será la decisión del Ecofin del martes la que desencadenará el proceso reglamentario automatizado que lleva a las sanciones, pero volverá –también de forma automática– a la Comisión Europea, que es la que entonces deberá establecer el monto de la multa que atribuye a esta infracción.

Y tal como reiteraron ayer en varias lenguas y formulaciones tanto el vicepresidente encargado del Euro, Valdis Dombrovskis, y el comisario de Asuntos Económicos, Pierre Moscovici, el Ejecutivo comunitario tiene intención de utilizar el artículo 3 del pacto de estabilidad que le faculta a establecer una multa por valor de cero euros. En caso de que algún país quisiera contestar esta decisión de la Comisión, debería reclamar a la presidencia eslovaca la convocatoria de una reunión extraordinaria del Ecofin durante el mes de agosto, algo que parece bastante improbable, y sumar una mayoría inversa, que es aún más difícil.

Los dos miembros de la Comisión intentaron por todos los medios mezclar su papel de guardianes del cumplimiento de los tratados por el que «estamos obligados a constatar la ausencia de una acción efectiva» para haber bajado el déficit en el pasado y una «aplicación inteligente» de la norma «teniendo en cuenta que los dos países están saliendo de la crisis y los esfuerzos y sacrificios que han hecho hasta ahora».

Los partidarios de la línea más estricta, que creen que es más importante cumplir las reglas que alcanzar los objetivos para los que fueron creadas,tendrán que conformarse con el hecho de que España y Portugal van a ser los dos primeros países sancionados jurídicamente por no cumplir el objetivo de déficit, pero que la multa que se les imponga será menos que simbólica. Cero euros.

Concluir antes de agosto

Según fuentes europeas, todo el proceso está diseñado para que concluya antes de las vacaciones de agosto. El martes el Ecofin verá y aprobará este informe-constatación, lo que le devuelve el asunto a la Comisión que determinará que debe imponer una multa en el plazo de veinte días.

España tiene diez días, dentro del plazo de esos veinte, para dar a conocer sus alegaciones. Dentro del margen de unos y otros, la decisión final de dejar a cero el montante de la multa la podría tomar la Comisión en su última reunión antes del paréntesis veraniego, el 27 de julio.

Las fuentes consultadas en la Comisión han insistido en el hecho de que a todos les conviene cerrar este asunto cuanto antes, porque jurídicamente ya ha quedado claro que Bruselas no puede establecer otro objetivo para este año y conceder una prórroga hasta 2017 si no se sustancia antes la cuestión de la infracción. Y si no hhubiera un nuevo objetivo, el Gobierno estaría obligado a recortar a diestro y siniestro este año para cerrar 2016 por debajo del 3% de déficit.

Naturalmente, ni la «no multa» ni el año extra le saldrán gratis al Gobierno español, que deberá prometer y aplicar medidas concretas que convenzan a la Comisión de que esto no volverá a pasar en el futuro. El ministro de Economía, Luis de Guindos, reiteró ayer que «sería un sinsentido el establecimiento de cualquier tipo de sanción para España» y se mostró convencido de que no habrá multa.

Controlar las regiones

Según fuentes comunitarias, el grueso de las recomendaciones no va a ser la reducción del gasto, que en términos macroeconómicos se considera que está ayudando a que España «sea el país que más crece», sino en el campo de las reformas «que también pueden tener un efecto directo en la reducción del déficit». Sobre esto, no parece que las cosas vayan a cambiar respecto a las últimas recomendaciones de primavera y que señalaban directamente al control de las comunidades autónomas.