El autor analiza cómo afecta el Brexit en la comunidad andaluza

Como consecuencia del resultado del referéndum del pasado día 23 de junio, la libra se desplomó un 11% respecto del euro en los días posteriores. Se ha recuperado desde entonces y parece estabilizada en torno a 1,2 euros por libra, lo que representa una caída del 9% respecto de la cotización anterior al referéndum. Con independencia del Brexit, es cierto que la libra ha venido experimentando una depreciación continua durante el último año. Sin embargo, la pérdida de valor había sido lenta y reflejaba, básicamente, el persistente déficit por cuenta corriente de la economía británica respecto del resto del mundo. En la actualidad alcanza el 5% del PIB. Una cantidad financiable siempre que el resto del mundo tenga una gran confianza en el país.

Esa confianza, sin embargo, parece haberse retirado y los mercados financieros han reaccionado rápidamente al resultado del referéndum. Cuando una moneda se deprecia, la economía gana inmediatamente capacidad competitiva exportadora, al ser sus productos más baratos después de la depreciación. Sin embargo, esto depende de su capacidad exportadora. En el caso británico, el peso del sector industrial en el PIB es el más reducido del mundo. En consecuencia, no puede esperarse que vaya a incrementar sustancialmente sus exportaciones, porque en términos relativos no tiene mucho que exportar.

En estas circunstancias, cabe esperar más un ajuste del tipo de cambio permanente a la baja, que va a provocar una notable contracción del gasto en el exterior, incluyendo el gasto turístico.

En el caso del Reino Unido, el gasto turístico exterior asciende a 43.000 millones de euros, siendo el cuarto emisor mundial de turismo. Sobre esta cantidad, es sobre la que se va a producir un considerable ajuste.

En Andalucía, el gasto directo e indirecto en el sector turístico representa casi 20.000 millones de euros, superior al 12% del PIB, ocupando a unas 330.000 personas en el sector. De las cifras de visitantes, los británicos representan el 9% del total. Si consideramos solo el turismo extranjero, esa cifra se eleva hasta el 25%. Un peso, en consecuencia, muy considerable en el sector turístico andaluz. Además, el mercado británico ha sido de los más dinámicos para Andalucía durante los últimos 5 años y son los turistas que con mayor frecuencia repiten vacaciones en territorio andaluz.

No es solo el sector turístico el que se verá afectado por la caída de la libra y las expectativas negativas de la economía británica. El pasado año la economía andaluza exportó bienes por valor de 1.700 millones de euros, el 7% del total andaluz, situándose como quinto cliente comercial.

Alimentación y bebidas, con casi 900 millones, semimanufacturas, con 300 millones, y bienes de equipos con 175 millones, son los sectores exportadores más importantes y expuestos al comportamiento de la economía británica.

Las empresas andaluzas tendrán que reorientar su actividad exportadora a otras geografías -sobre todo extracomunitarias- si quieren compensar la pérdida inevitable de ingresos derivados de ese importante mercado. Obtener resultados de esa nueva orientación va a llevar tiempo y el papel de las autoridades debe ser el de apoyar con intensidad los esfuerzos exportadores hacia nuevos mercados.

Rogelio Velasco

DIARIO DE SEVILLA