Luis Montoto
ABC
La refinería de cobre onubense alcanzó unos ingresos de 1.820 millones en 2014

Atlantic Copper obtuvo cifras récords de producción en 2014 y, sobre todo, logró mejorar sensiblemente su rentabilidad. La filial del grupo americano Freeport-McMoRan —la tercera mayor fundición de cobre de Europa tras las de Hamburgo y Amberes— alcanzó unos ingresos de 1.820 millones de euros en 2014, frente a los 1.545 millones del ejercicio anterior (en el que hizo una parada técnica para el mantenimiento de la factoría). Esta cifra de negocio se correspondió con un año histórico en los niveles de actividad, ya que el grupo fundió más de un millón de toneladas de concentrado de cobre (la materia prima que recibe de las minas de varios continentes). En total, obtuvo 284.000 toneladas de cátodos (tal como se denomina a las planchas de metal, que es el producto final).

Sin embargo, lo más importante es que en 2014 comenzó una mejora de la rentabilidad que se está consolidando en 2015. En este sentido, el margen operativo de la compañía fue de 39 millones de dólares «gracias al impacto positivo de la mejora de los derechos de refino» (es decir, el importe que esta compañía cobra a las empresas mineras por transformar el concentrado de cobre en planchas de metal). Aunque la compañía perdió nueve millones en 2014, en el presente ejercicio volverá al beneficios «debido a que los márgenes del refino siguen con su tendencia a mejorar en 2015», según apuntó Macarena Gutiérrez, directora financiera.

Más competencia

La mejora de la rentabilidad se debe, en parte, a la entrada en operación de nuevos proyectos mineros que están poniendo en el mercado más concentrado de cobre. «El mundo en el que opera Atlantic Copper ha cambiado mucho en la última década», afirmó Miguel Palacios, director general de metalurgia. En este periodo, China ha pasado de procesar un millón de toneladas a más de diez millones, con fundiciones del siglo XXI con tecnologías de última generación». De hecho, hay instalaciones en el gigante asiático que fabrican por sí solas un millón de toneladas de cátodos (más del triple de Atlantic Copper). En este contexto, «la razón de ser del grupo es lograr una gran eficiencia para luchar con garantías». El 45% de los costes de la factoría onubense son la mano de obra y el 30% la energía. Tras las mejoras efectuadas en 2013, el pasado año la compañía redujo su costes energéticos más de un 22%. En el futuro, el crecimiento de la minería en la Faja Pirítica podría mejorar su acceso al concentrado de cobre. «Aún no hemos negociado con Riotinto para estudiar condiciones técnicas y económicas, pero solo por la proximidad ofrecemos una ventaja para los nuevos proyectos en Andalucía».

En cuanto a los países de destino, por primera vez desde 2007 el mercado nacional se ha mantenido estable, al absorber el 48% del total de la producción de Atlantic Copper. El 34% se dirigió a otros países mediterráneos y el 18% a naciones asiáticas.

En paralelo, Atlantic Copper es líder nacional en la producción de ácido sulfúrico, que se utiliza en la industria de fertilizantes, minería o como materia prima para la fabricación de pinturas o pasta de papel. El pasado año la producción de ácido superó el millón de toneladas. «Aunque el porcentaje sobre las ventas es de apenas el 10%, este producto es muy importante por el margen que aporta».

Atlantic Copper tiene una plantilla de 500 personas. El empleo directo que genera en firmas auxiliares es de otras 500 personas (cada día trabajan en la planta unas 1.000 personas). Atlantic Copper genera el 10% del tráfico total del Puerto de Huelva y mueve más de 300 barcos mercantes al año.

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