Aunque es una noticia recurrente, esta semana volvió a saltar el tema de la dificultad de los padres de escolarizar a sus hijos en castellano en algunas de las comunidades históricas. Una madre de Lérida lo ha contado y ha dado la cara, después de sufrir un auténtico acoso institucional y político que incluso le ha obligado a vender su negocio. Y todo por pedir que sus hijos pudieran estudiar en castellano. La pregunta es ¿excluyen por completo las lenguas cooficiales al catellano en la educación? y ¿Es realmente positiva esta inmersión lingüística excluyente?

A favor de la inmersión

Iñaki Anasagasti es un histórico político de nuestro país. Ha sido diputado y senador. Es un defensor de la lengua de su comunidad autónoma, el País Vasco.

-Hay que partir de la base de que un niño es una esponja y aprende por ósmosis lo que le enseñen. Ojalá a nuestra generación le hubieran enseñado el francés y el inglés de esta manera.

-En nuestro sistema educativo son los padres quienes eligen el modelo lingüístico en el que quieren escolarizar a sus hijos/as.

-Son los padres, en su libre decisión, quienes están eligiendo mayoritariamente el modelo D (todo en euskera excepto la Lengua y Literatura española) y quienes poco a poco están haciendo porcentualmente bajar la presencia del modelo B (50% en euskera y 50% en castellano) y quienes están dejando el modelo A (todo en castellana menos la Lengua y Literatura Vasca) en niveles mínimos.

-El Modelo D es el que mejor sirve para adquirir un nivel parejo al castellano al final de la enseñanza obligatoria (cuarto de ESO, 16 años)… sí es el mejor modelo para con la capacitación del euskera… pero «perse» no garantiza absolutamente la euskaldunización del alumnado.

-La sociedad vasca está cambiando. La «foto» de nuestro alumnado también está cambiando. Antes al modelo D iban mayoritariamente hijos/as de padres euskaldunes-nacionalistas-militantes (en su casa se hablaba euskera y su lengua materna y de casa era el euskera). Hoy en día eso ya no existe….el modelo D es mayoritario y acoge a chicos y chicas cuyos padres uno o el otro o los dos desconocen y no hablan euskera. El euskera no es su lengua materna. Su lengua materna es el castellano.

-El Modelo D se ha impuesto pero la “foto” del alumnado ha cambiado. Gran parte de los inmigrantes se matriculan en el modelo D lo cual genera situaciones que antes no se conocian. Estamos ante una nueva “foto” hay que analizar bien los cambios que se están dando y adecuarse a las nuevas necesidades. Es el reto que hay en educación para con el euskera. Pero ¡ojo! el tema del euskera pasa por la escuela pero no pasa sólo por la escuela, el entorno sociolinguístico es clave y fundamental, el recreo, el ocio, la calle…etc son fenómenos a los que hay que abordar fundamentalmente.

-Hay estudios que remarcan lo fundamental de lo de «fuera del aula»…ahí está la clave. Escuela si, por supuesto… pero eso no es todo. La calle, el ocio, el entorno, etc etc.. se están convirtiendo en elementos claves para la normalización del euskera con el castellano.Y cuantos más idiomas sepa un chaval, mejor.

En contra de la inmersión

Ana Losada Fernández, presidenta de la Asamblea por una Escuela Bilingüe defiende a capa y espada la posibilidad de elgir el idioma vehicular para que estudien los niños, cosa que, afirma, hoy por hoy, en Cataluña es imposible.

-Es época de preinscripción escolar, muchos padres buscan centro educativo y quieren sobretodo acertar, que su elección mejore las posibilidades de un buen futuro para sus hijos. Es en estos días, cuando muchos de ellos contactan con asociaciones como la nuestra y nos preguntan: ¿es legal la inmersión lingüística? ¿cómo es posible que no den castellano hasta primaria? ¿sólo dos horas a la semana? ¿qué puedo hacer para conseguir la escolarización bilingüe?

Los padres están preocupados por si sus hijos quedarán marcados por haber elegido la enseñanza en castellano

-Esta es la realidad con la que convivimos los padres en Cataluña, no podemos elegir, no existe oferta pública o concertada de escuelas bilingües (catalán y castellano). Y no sólo eso, aquel padre que «se atreva» a solicitarlo está expuesto a una pena social; es la pena que pagamos los que queremos también el castellano como vehicular junto con el catalán.

-La Generalitat de Cataluña lleva tres décadas repitiendo las bonanzas del monolingüismo, nos hablan de cohesión social, de un modelo de éxito, del reconocimiento internacional a la excelencia de la inmersión lingüística e intentan convencernos que nuestros hijos sabrán hablar y escribir mejor castellano que los del resto de España. Argumentos falsos, no sustentados con datos, y que contradicen las recomendaciones de la UNESCO, UNICEF, van en contra de los derechos que recoge nuestra constitución, y sobretodo faltan al sentido común.

-El silencio de la administración central ha permitido que el gobierno catalán arrincone al castellano en nuestras escuelas, y que transmita directa e indirectamente a nuestros hijos que no es una lengua culta, porque sólo ocupa dos horas de su horario escolar, no la utilizan para estudiar la historia, el arte, las matemáticas, la filosofía, para debatir, ni siquiera la deben utilizar para dirigirse a sus profesores.

-Pedir bilingüismo no es estar en contra del catalán, queremos las dos lenguas, pero cuando recurrimos a la justicia y llega la sentencia (siempre favorable) se nos acusa de estar en contra del catalán, de fachas, sí, de fascistas. En cambio, los defensores de la inmersión lingüística no son acusados de estar en contra del castellano, es más, estos mismos que utilizan argumentos vacíos y politizados, no dirán nada si aumentan las horas de inglés en detrimento de las de catalán, eso parece no ser un ataque, ese es el bilingüismo que sí aceptan.

-Sólo es un ataque al catalán cuando son las horas de castellano las que se aumentan, sólo se sienten atacados cuando se cumple la ley, sólo, cuando se respetan nuestros derechos.

Mónica Setién

ABC