La Eurozona lo logrará este año, España en 2018 y la región deberá esperar a 2020, según el OEA

Estados Unidos logró en 2012 recuperar el nivel de renta per cápita previo a la crisis. La Eurozona lo hará a finales de este ejercicio, con cuatro años de retraso sobre aquel país. España tendrá que esperar hasta mediados de 2018. Y la fecha para Andalucía está aún más lejos: finales de 2019 o principios de 2020, lo que significa que necesitará 12 años para recuperar los niveles de riqueza por habitante de 2008, según los cálculos del Observatorio Económico de Andalucía (OEA). Eso sí, siempre en el supuesto de que la comunidad mantenga un nivel de crecimiento mínimo del 2,4% este año y del 1,7% en 2017 y 2018.

Un elevado peso de las administraciones públicas, un modelo productivo “antiguo y deficiente”, un tejido empresarial basado en pequeñas enseñas, un “excesivo intervencionismo y muchos agentes privados pendientes de la ayuda del Gobierno” son algunos de los factores que lastran el avance de la región con respecto a su entorno, a juicio del presidente del OEA, Francisco Ferraro. El informe del Observatorio, elaborado en colaboración con la Universidad Pablo de Olavide (UPO) y la Fundación Cámara, muestra que España llegó a perder el 10,7% de su renta per cápita con respecto a 2008 justo en el punto álgido de la crisis, a mediados de 2013, pérdida que se elevó al 12,1% en Andalucía.

El documento del OEA también analiza el presente. Según sus cálculos, en el primer trimestre de este año, el Producto Interior Bruto (PIB) andaluz creció un 0,7%, una décima menos que el español, cifra que se repetirá en el segundo. Gran parte del crecimiento se sustenta en el consumo familiar, puesto que el público “se ha relajado tras un intenso 2015 plagado de citas electorales”, según el profesor de la UPO Manuel Alejandro Hidalgo. La inversión, sin embargo, redujo su aportación a la economía, igual que la demanda externa.

Los servicios siguieron apuntalando el avance, sustentados sobre todo en el tirón del sector turístico. Por contra, los datos de la industria no fueron positivos, al igual que los de la construcción, que frenó claramente su recuperación. “Se está viendo un ligero debilitamiento de la economía andaluza, pero no esperamos una caída abrupta, sino suave y progresiva”, dijo Hidalgo.

De cara a 2016, el OEA espera un alza del 2,5%. Una cifra sobre la que se ciernen incertidumbres como los recortes que tendrá que hacer España tras incumplir la meta de déficit pactada con Bruselas o las derivadas de la ausencia de un Gobierno estable que “meta mano a las reformas que necesita el país”, en palabras de Ferraro.