María Dolores Tortosa
SUR
La Comunidad es la que más parlamentarios aporta al Congreso, 60 de los 350, y casi siempre ha sido llave de la puerta de la Moncloa

Pasadas las elecciones catalanas y viendo su resultado, los grandes partidos que aspiran a conquistar o revalidar la Moncloa miran a Andalucía. Esta comunidad y Cataluña son las comunidades más pobladas, las que aportan más diputados al Congreso, 60 Andalucía y 47 Cataluña. Ambas fueron granero para el PSOE en sus años de gobierno en la Moncloa. En menor medida Cataluña lo fue para el PP, pero sí Andalucía. Rajoy llegó a la Presidencia del Gobierno con su holgada mayoría absoluta en 2011 gracias al triunfo histórico del PP en Andalucía hace cuatro años, obteniendo aquí 33 de sus 186 diputados.

PP y PSOE no pueden concebir las mismas expectativas en Cataluña que hace años para las generales con el conflicto soberanista en plena ebullición a tenor de las urnas el 27S. Podemos ha recibido un varapalo a las suyas en su coalición con Iniciativa per Catalunya. Ciudadanos arrinconó a los partidos mayoritarios con una candidata andaluza, Inés Arrimadas. Razones todas ellas para que el territorio andaluz, sus ocho provincias, se conviertan en el trozo de la tarta más disputado en las elecciones generales del próximo 20 de diciembre.

Andalucía aporta 60 diputados de los 350 del Congreso y 32 senadores de los 208 elegidos por sufragio. En las elecciones de 2011, el PP obtuvo 1,9 millones de votos y el 45,57% de los sufragios, otorgándoles 33 diputados. Sacó nueve puntos de ventaja al PSOE, arrebatándole por primera vez su hegemonía. Los socialistas perdieron, respecto a 2008, 751.000 votos y 11 diputados, quedándose en el 36,57% de los sufragios (1,59 millones de votos) y 25 diputados. Izquierda Unida remontó por el declive socialista y volvió al Congreso con dos diputados, José Luis Centella por Sevilla y Alberto Garzón por Málaga. Consiguió el 8,6% de los votos (359.521). PP sacó 22 de los 32 senadores elegidos y el PSOE, diez.

Aunque elecciones distintas no son comparables entre sí, sirva de muestra que Podemos pasó del 7,11% de los votos en las europeas al 14,84% en las andaluzas de marzo. De 189.882 votos en mayo de 2014 subió a 590.011 en menos de un año. El salto de Ciudadanos fue mayor: De 46.229 votos en las europeas y apenas el 1,73% del total, a 368.988 (9,28%) en las andaluzas.

Inauguraciones

Lógico que el más preocupado de todos por Andalucía sea el PP. Su líder desde marzo de 2014, Juanma Moreno, ha ordenado a sus dirigentes peinar provincia a provincia. Mariano Rajoy volverá a Andalucía esta semana a inaugurar el último tramo pendiente de la A-7 en la provincia de Granada. Es la tercera inauguración que presidirá en menos de un mes: inauguró el segundo puente de Cádiz el pasado 24 de septiembre y este viernes hizo igual con un tramo de autovía en Jaén.

Rajoy ya dejó sentado en la entrevista de Antena 3 este jueves que su rival principal es el PSOE y su líder Pedro Sánchez. En Andalucía lo es en realidad Susana Díaz, una dirigente con la que Rajoy le cuesta meterse.

Desde que Díaz asumió el poder socialista y el de la Junta, su partido no ha perdido ninguna elección, aunque sus resultados sean los peores del socialismo en Andalucía y no haya remontado en votos el descalabro de 2011. La diferencia es la caída en picado ahora del PP, al que le sacó 9,3 puntos en las europeas, casi once en las autonómicas y cuatro puntos en las municipales.

En las próximas semanas se asistirá en Andalucía a una dura pelea política entre ambos partidos. El ventilador de los casos de corrupción funcionará a toda pastilla de nuevo y también la confrontación institucional. Pilla en un momento delicado para Díaz. Su gobierno en minoría negocia los Presupuestos con una oposición en clave electoral que no le facilitará el respaldo necesario para sacarlas adelante. La fecha tope de aprobación de las cuentas coincide con la de las elecciones, 20 de diciembre, por lo que en la Junta se preparan para unos presupuestos prorrogados.

A este inconveniente se suma la comisión de investigación de los cursos de formación, un nuevo caso de fraude con fondos de la Junta de Andalucía de incierto recorrido judicial, pero del que los cuatro grupos de la oposición tratarán de sacar rentabilidad política en el Parlamento.

Estas serán las segundas elecciones generales desde 1996 que no concurren junto a las andaluzas. Pero a diferencia de 2011, Susana Díaz las afronta con los deberes hechos y sin el susto de ir después a examinarse a las urnas. Su objetivo sigue siendo sumar victorias en Andalucía y afianzarse como alternativa a Pedro Sánchez por si este pincha el 20D. Con un solo voto que saque al PP en Andalucía se daría por satisfecha.

Coalición enfriada

Para Moreno Bonilla estas elecciones sí son una nueva prueba. Aunque la dirección del PP le ha dado un plazo largo para remontar la situación en Andalucía, sectores críticos, sobre todo de Sevilla, no pasarían por alto otra derrota. El PP parte de que es imposible renovar el resultado de 2011 ante el nuevo panorama político, pero sí se pone como reto que el PSOE no le supere o al menos igualar en votos.

Izquierda Unida ha enfriado su coalición con Podemos en Andalucía cara a las generales después del resultado de las catalanas. Su gran baza es el malagueño Alberto Garzón, al que IU sigue queriendo como candidato en Madrid con una plataforma o candidatura popular aunque no con Podemos. Izquierda Unida persigue sobrevivir a un futuro incierto, pero es en Andalucía donde pese a todo esta formación tiene su suelo más sólido, que Antonio Maíllo trata de mantener.

Hasta ahora la competencia de ambos partidos ha restado a IU, pero Podemos tampoco está en un buen momento. Monedero y Sergio Pascual estuvieron este viernes en Sevilla intentando conocer el terreno andaluz para la campaña y reuniéndose con diferentes dirigentes. Pascual sigue sin descartar la candidatura popular, para la que Podemos pone como condición no renunciar a sus siglas.

Albert Rivera guarda grandes esperanzas con Andalucía gracias a la remontada en las elecciones autonómicas y en las ciudades que se presentó en las municipales. Quizás sea la comunidad en la que mejor se le presenten las cosas a Ciudadanos gracias a sus discurso rotundo en las catalanas. Rivera hará uso de su ascendientes malagueños como ya hizo en las andaluzas y sobre todo tirará de Inés Arrimadas, el gran descubrimiento de las catalanas, nacida en Jerez de padres salmantinos que viven en la ciudad gaditana.

Se convertirá, no obstante, en diana de las flechas del PP, que le acusará de pactar con Susana Díaz pese a que también apoya a alcaldes y presidentes de diputaciones populares. Pero en Cataluña se ha demostrado que Ciudadanos no solo quita votos al PP, sino también al PSOE.

La campaña en Andalucía promete una gran dureza.