Lourdes Lucio
EL PAÍS
La reforma afecta a edificaciones a las que ya no se les puede sancionar

En Andalucía hay más de 25.000 viviendas construidas en zonas no urbanizables a las que ya no se les puede aplicar medidas disciplinarias. La mayoría de ellas se encuentra en la Axarquía de Málaga y en la provincia de Almería y sus propietarios son extranjeros. Una modificación de la ley de Ordenación Urbanística de Andalucía (LOUA) permitirá que estas edificaciones dejen de estar en una especie de limbo legal y darles reconocimiento jurídico para acceder legalmente a la luz o el agua.

El Gobierno andaluz ha aprobado hoy para su remisión al Parlamento la reforma de la LOUA pendiente desde la anterior legislatura cuando la modificación quedó paralizada por la convocatoria anticipada de elecciones. La reforma afectará a viviendas dispersas construidas en zonas no urbanizables, deben acreditar una antigüedad de más de seis años, no tener pendiente ningún proceso judicial o sanción administrativa y no estar construidas en zonas inundables o de especial protección.

El cambio legal “no es ni una amnistía n i una legalización”, ha opinado el consejero de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio, José Fiscal, quien ha precisado que las edificaciones que se acojan a la futura ley seguirán manteniendo la condición de viviendas en suelo no urbanizable, pero tendrán “tolerancia” por parte de la Administración.

Los Ayuntamientos andaluces tendrán dos años para elaborar un censo de viviendas ilegales y en caso de no hacerlo será la Junta de Andalucía la que actúe. En la actualidad, solo el 35% de los 775 municipios de la comunidad han elaborado un mapa de edificaciones ilegales.