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La sanidad pública andaluza registró en 2014 cifras récord con 736 trasplantes de órganos, 50 más que el año anterior, lo que supone un incremento del siete por ciento. Las operaciones se han podido realizar gracias a las 315 donaciones de personas fallecidas – 18 más que en 2013- y 64 donantes vivos de riñón. La consejera de Igualdad, Salud y Políticas Sociales, María José Sánchez Rubio, valoró ayer «la solidaridad que han mostrado las familias de los donantes fallecidos, que a permitido alcanzar cifras históricas».

De los 736 trasplantes de órganos registrados, 453 fueron de riñón -de ellos, cuatro birrenales, 64 de donantes vivo y diez infantiles-; 205 de hígado -seis infantiles-, 34 de corazón -uno infantil-, 26 de pulmón y 18 de páncreas. A estos trasplantes de órganos hay que sumar también que más de 2.300 pacientes han recibido implantes de distintos tejidos -córneas, válvulas cardíacas, tejido óseo, segmentos vasculares, etc.) y de progenitores hematopoyéticos, con lo que se han alcanzado 3.000 injertos anuales.

En rueda de prensa, Sánchez Rubio, acompañada por el coordinador autonómico del Programa de Donación y Transplantes de Órganos y Tejidos del Servicio Andaluz de Salud, Manuel Alonso, y el director de la Unidad de la Gestión Clínica de Hematología del Hospital Virgen del Rocío de Sevilla, José Antonio Pérez Simón, destacó que el incremento en el número de trasplantes ha supuesto «una importante mejora de la calidad de vida de estos pacientes».

Señaló que continúa creciendo el número de trasplantes frente al número de pacientes en diálisis que, de los 9.635 pacientes que tienen un tratamiento renal sustitutivo, 4.590, el 52,4%, se beneficia de un trasplante renal y no tiene que depender del tratamiento de hemodiálisis. En los países de nuestro entorno, sólo el 30% puede optar al trasplante.

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