EXPANSIÓN
Contesta a Artur Mas que los empresarios no pretenden atemorizar, sino hacer una campaña “realista” sobre la independencia

El presidente de Telefónica, César Alierta, se sumó ayer con ímpetu a la corriente empresarial que en las dos últimas semanas está respondiendo al desafío independentista del Gobierno catalán.

Unos días antes de que el próximo domingo se celebren las elecciones de Cataluña, con su habitual estilo directo, Alierta lanzó un aviso contundente a los empresarios catalanes, para que no coqueteen con la independencia. “Que cada uno haga sus números, a ver si le interesa seguir vendiendo o no [fuera de Cataluña]. Cada uno tiene que ver qué es lo que vende al resto de España y al resto del mundo y que haga números, a ver si le interesa seguir vendiendo o no”, señaló Alierta en declaraciones a los medios de comunicación tras participar en un acto en la Casa de América de Madrid.

Por varias razones, las declaraciones de Alierta en estos momentos son muy importantes. En primer lugar, porque el presidente de Telefónica también lidera el Consejo Empresarial para la Competitividad, que reúne a quince de las empresas más grandes de España. En segundo lugar, porque es muy raro que, en sus declaraciones sobre la coyuntura, Alierta vaya más allá del análisis económico y empresarial.

Los acontecimientos

Precisamente, ante el cariz de los acontecimientos en Cataluña, el presidente de Telefónica ha decidido sumarse a las declaraciones de las grandes asociaciones de empresarios y de dirigentes que, en las dos últimas semanas, han roto su silencio. Por ejemplo, el Círculo de Economía de Barcelona, las patronales de la banca y de las cajas de ahorro, CEOE, Cepyme, el Círculo de Empresarios o el presidente del BBVA, Francisco González.

En este contexto, Alierta rechazó las acusaciones que Artur Mas, presidente de la Generalitat de Cataluña, está haciendo a los empresarios y al sector financiero de organizar una campaña del miedo sobre las consecuencias económicas de una eventual independencia de Cataluña, para restarle votos en las elecciones del próximo domingo.

Para el presidente de Telefónica, hacer advertencias acerca de los efectos económicos “negativos” que, a su juicio, acarrearía para Cataluña su independencia no es una “campaña de miedo”, sino una “campaña realista”. “¿Pero qué campaña de miedo? Es una campaña realista”, dijo Alierta con su habitual estilo directo.

El dirigente empresarial quiso dejar claro que no tiene ninguna animadversión hacia Cataluña, sino que, con su defensa de la unidad de España, está propugnando una posición que beneficia a todos los empresarios. “Quiero lo mejor para los catalanes, y lo mejor para los catalanes es seguir en España. Los efectos económicos de una supuesta independencia de Cataluña, que no se va a dar, son supernegativos. Es inviable”, afirmó, para a, continución, dar una explicación técnica del perjuicio de la separación de España.

“En todos los procesos de separación el flujo comercial baja un 25% y si el flujo comercial baja, aumenta el paro, y si aumenta el paro, baja la recaudación, y si baja la recaudación, las pensiones hay que bajarlas y también el gasto público social”, concluyó.