Expertos germanos creen que da margen a los gobiernos para gastar más y posponer las reformas

La recuperación no es tan enérgica como le gustaría el BCE y la política fiscal de los gobiernos no iguala los esfuerzos de estímulo monetario de Mario Draghi, por lo que uno de los miembros del Directorio del emisor europeo,Benoît Coeuré, ha advertido en una conferencia en Ginebra que «si no pasa nada (en términos de reformas estructurales), el BCE podría tener que hacer más». A estas palabras, varias personalidades de la economía alemana han saltado como un resorte acusando a la política de tipos cero y barra libre de liquidez de Draghi de convertirse «en una parte sustancial del problema». Así lo ha dicho uno de los «sabios» económicos que asesoran al Gobierno alemán, Volker Wieland, que reprocha al BCE estar «construyendo un escenario de riesgo acumulado para el sector financiero».

Wieland considera «fatal» la combinación de la política excesivamente laxa que está implementando el BCE y el comportamiento adoptado por los gobierno europeos. «Los bajos tipos de interés están dando a los gobiernos más margen para el gasto mientras posponen las necesarias reformas estructurales», explica, llamando a un replanteamiento en Fráncfort.

También el presidente ejecutivo del Deutsche Bank, John Cryan, alertó ayer contra las «consecuencias fatales» de la política monetaria del BCE en un artículo publicado por el diario germano «Handelsblatt» en el que afirmaba que se trata de una estrategia perniciosa para los ahorradores y para el sistema de pensiones, haciéndose eco del malestar que Draghi está causando en losahorradores alemanes, con consecuencias políticas directamente perceptibles en el ascenso del partido de extrema derecha y anti europeoAlternativa para Alemania (AfD).

El presidente de las Cajas de Ahorros alemanas, Georg Fahrenschon, también ha manifestado su disgusto, constatando que los ahorradores ya no creen que su dinero tenga motivos para quedarse en los bancos y las empresas frenan sus inversiones debido a la situación de inseguridad, de forma que no piden más créditos. Fahrenschon decía esto después de que el pequeño banco alemán Raiffeisenbank Gmund & Tegernsee se haya visto obligado a comenzar a aplicar un tipo de interés negativo del -0,40% por comisión de custodia a los depósitos de sus clientes que superen los 100.000 euros.

Amenaza palpable

El director de la Asociación de la Banca Alemana, Michael Kemmer, ha protestado por el estrechamiento de márgenes que amenaza con estrangular el sector y el profesor de la Universidad de Greifswald, Jan Körnert, añaden que «esta problemática ha pasado a segundo plano, ha desaparecido del radar por el escenario del Brexit, pero se trata de una amenaza palpable». A nadie escapa que el programa de compra de deuda del BCE está propiciando un mayor endeudamiento de gobiernos periféricos y convirtiendo a los bancos centrales en sus principales acreedores.

ABC