Alejandro Martín
DIARIO DE SEVILLA
La compañía confía en lograr un acuerdo con sus acreedores y evitar el concurso

El endeudamiento consolidado de Abengoa al cierre del tercer trimestre de 2015 asciende a 14.904 millones de euros. A los 8.903 millones de euros comunicados en los resultados obtenidos entre enero y septiembre, hay que sumar otros casi 5.500 millones adeudados a corto plazo a proveedores a fecha del 30 de septiembre.

La deuda consolidada de Abengoa supera así en más de 16 veces el resultado operativo bruto (Ebitda) obtenido en los nueve primeros meses del año, según detalló ayer la compañía andaluza a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) en respuesta a un requerimiento remitido por el regulador bursátil. En este escrito, la CNMV demandaba a Abengoa que precisara su situación financiera y el desarrollo de las negociaciones con sus acreedores en el marco del proceso del preconcurso en el que se encuentra la firma desde el pasado 25 de noviembre.

Abengoa incidió en que los contactos se encuentran «en un estadio inicial e implican a un grupo diverso y muy numerosos de acreedores financieros del grupo, así como deuda sometida a distintas legislaciones y con distinta situación legal». Por estas razones, insistió en que «en estos momentos no es factible pronunciarse» sobre las condiciones del pacto que derive de las conversaciones. Sin embargo, la empresa está convencida de que las negociaciones llegarán a buen puerto y podrá evitar el que sería el mayor concurso de acreedores de España. «La compañía confía en que antes de que expire el plazo concedido por el Juzgado (28 de marzo de 2016) se logre alcanzar un acuerdo que asegure su estabilidad financiera a corto y medio plazo», agregó. La piedra angular sobre la que debe descansar el acuerdo es el plan de negocio que «que determinará en qué términos y condiciones se asegurará su estabilidad en el corto y medio plazo», según Abengoa.

La primera versión de esta hoja de ruta, que está siendo redactada por Lazard -asesor financiero contratado por Abengoa- y monitorizada por KPMG -la firma designada por la banca acreedora para dirigir el proceso-, será presentada el próximo 18 de enero. No obstante, podría no ser suficiente para evitar el concurso de acreedores. Algunas entidades barajan que la compañía, que necesita alrededor de 100 millones mensuales para mantener su actividad y pagar a sus trabajadores. se acoja a la protección de la Ley Concursal a comienzos de año sin agotar el plazo de cuatro meses del preconcurso, según publicó ayer Cinco Días.

Esto supondría que el proceso de reestructuración se acometería bajo la tutela judicial y blindaría las futuras inyecciones de liquidez, ya que se situarían en los primeros puestos en el orden de prelación de cobro en el proceso concursal. Tras el crédito de 106 millones concedido el pasado día 24 para abonar las nóminas y atender sus necesidades más urgentes, la compañía tiene pignorada casi toda su participación en Yield, su filial cotizada en EEUU y que concentra algunos de sus activos más valiosos. Concretamente, de su participación del 43%, el 39,5% está dado en prenda. La suma total de los activos pignorados asciende a 14.632 millones de euros, de los que 12.626 millones corresponden a proyectos que se convierten en garantía de los créditos con los que se han construido.

El pasivo de Abengoa asciende a 24.740 millones de euros al cierre del tercer trimestre, según el balance remitido ayer a la CNMV. La mayor partida corresponde a la financiación corporativa -5.830 millones-, seguida de deudas con proveedores -5.469 millones- y la financiación de proyectos -3.075 millones-. La compañía afronta reclamaciones judiciales y extrajudiciales por valor de más de 100 millones de euros, aunque especificó que no están relacionadas con impagos de deuda sino «con el curso ordinario de los negocios». 12,2 millones corresponden al negocio de Bioenergía en EEUUU y el resto al área de Ingeniería y Construcción.