Laura Salces Acebes
CINCO DÍAS
La empresa no paga el cupón de otra emisión de bonos

Hasta el último minuto apura la banca para firmar la línea de liquidez urgente de Abengoa, que evita que la compañía muera de inanición y pueda hacer frente a sus compromisos inmediatos más ineludibles. Así, fuentes conocedoras del proceso han asegurado que la firma se realizará finalmente el jueves 24 de diciembre por la mañana tras resolver un problema técnico-legal.

Santander, CaixaBank, Bankia, Sabadell y Popular, por la parte de las entidades financieras nacionales, junto a HSBC y Crédit Agricole, por la parte internacional, y el Instituto de Crédito Oficial (ICO) acordaron una inyección que al final ha sido de 106 millones, por debajo de los 150 millones inicialmente previstos.

El ICO, entidad acreedora de Abengoa con un pasivo de 160 millones, colaborará con una aportación de 8,7 millones de euros en una inyección que tendrá como garantía acciones de Yield, la filial cotizada estadounidense del grupo de ingeniería, de 2,5 veces el valor del préstamo, según han explicado fuentes conocedoras del proceso. Es decir, cerca de un 15% del capital de Abengoa Yield. No es la primera vez que Abengoa utiliza su participación en Yield como garantía para lograr liquidez, dado que tiene un 14% pignorado en un crédito de 118 millones concedido por The Children’s Investment (TCI).

A este préstamo se suman otros siete millones de euros, que se liberan de una cuenta de la financiación concedida en septiembre que aún no se habían dispuesto.

Con este crédito Abengoa salva los muebles para afrontar un arranque de 2016 lleno de incertidumbres. Mientras el tiempo pasa y se van agotando los cuatro meses del preconcurso de acreedores, Lazard, uno de los asesores de la empresa, presentará el próximo 18 de enero el plan de viabilidad en el que quedarán reflejadas las desinversiones que acelerará la compañía, bien sean de filiales o proyectos concretos, como es el caso del proyecto estadounidense Palen, vendido a EDP. Una estrategia con la que la compañía busca conservar sus negocios más estratégicos, de ingeniería fundamentalmente, y donde no se descarta una reducción de plantilla.

Recortes estos sobre los que insistió este miércoles el consejero andaluz de Empleo, José Sánchez Maldonado, quien pidió colaboración a la banca “para que Abengoa pueda salvar la crisis en las mejores condiciones posibles y con la menor pérdida de empleo”, afirmó.

En este proceso la empresa ha ido además dejando de pagar los cupones correspondientes a varias de sus emisiones de deuda. Si hace unas semanas entró en impago de varias emisiones en México y en Luxemburgo, lo que provocó que la Bolsa de Luxemburgo suspendiera la cotización de dichas emisiones hasta esta semana, el martes la compañía no pagó el cupón correspondiente a varias series de una emisión de bonos de 750 millones.