A pesar de presentarse como la garante de los derechos sociales, Andalucía registra las más altas tasas de exclusión de España

Las cifras « i naceptables » del paro en Andalucía y la exclusión social que provoca esta situación generan la mayor alerta sobre vulneración de derechos Humanos en la comunidad. Ayer, 10 de diciembre, Día de los Derechos Humanos, la Asociación Pro Derechos Humanos de Andalucía (APDHA) presentaba su informe anual. El lugar que antaño ocupaba el drama de la inmigración o las torturas queda superado ahora por el binomio paro y pobreza, porque los porcentajes de privaciones de los andaluces son mayores que en el resto de España. Apoyado en el último informe de Cáritas Andalucía, el coordinador general de la (APDHA), Valentín Aguilar, aseguró que «en Andalucía hemos pasado de una tasa de pobreza y exclusión relativas en los años de bonanza a una situación insostenible, porque este ha sido uno de los peores años de la historia reciente de Andalucía con un 38 por ciento de la población en situación de exclusión y pobreza y con un estado de emergencia habitacional».

Las estadísticas que ayer se pusieron de manifiesto de nuevo con motivo del 66 aniversario de la Declaración de los Derechos Humanos oscurecen la versión oficial de la realidad andaluza y del pretendido esfuerzo del Gobierno andaluz en su lucha contra la exclusión social. Tener a una cuarta parte de la población en paro (35,25% de la población activa), genera graves consecuencias. «Son unos índices de paro inaceptables», dijo Aguilar, que situó a 2,1 millones de andaluces en situación de exclusión social, la mitad de ellos en situación de «exclusión severa».

Los informes sobre pobreza que sirvieron ayer para remarcar la grave situación por la que atraviesa Andalucía, sitúan la tasa de pobreza y exclusión por encima del 38%. Es la segunda más alta de España, si bien los expertos recalcan que en esta comunidad es donde se sufre con mayor intensidad. Más de un 46% de los hogares andaluces, según l os datos aportados ayer por la APDHA tienen dificultad para llegar a fin de mes, a diez puntos de distancia de la media estatal.

Especial mención se hace también al problema de la vivienda, «un derecho continuamente vulnerado», según el informe de Derechos Humanos, que resume como «emergencia habitacional» el drama de las personas que no tiene en la actualidad posibilidad alguna de acceder a una vivienda y de aquellas que no pueden hacer frente a la hipoteca o alquiler. Asimismo, «continúan y aumentan» las familias que malviven en asentamientos chabolistas a pesar de los diferentes planes de inversión proyectados en zonas marginales. También aumentan las personas sin hogar.

La APDHA cree que para afrontar esta situación son necesarias medidas como la aprobación de una ley de inclusión «para que nadie quede al margen de la sociedad» y una renta básica universal, para garantizar condiciones de vida mínimas a todas l as personas. Insiste también la falta de políticas de la Junta para garantizar el acceso a la vivienda y la erradicación de la infravivienda. Pero, ¿son estos remedios para crear empleo?

ABC