Denuncian la falta de personal y la escasa inversión de la Junta en infraestructuras

Los médicos y resto de personal sanitario acudieron ayer a la llamada de la Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) de Málaga y sacaron las consultas a la calle para denunciar los recortes realizados por el Servicio Andaluz de Salud (SAS) y que tiene en la falta de personal y el bloqueo de nuevas infraestructuras dos de sus principales consecuencias.

Mientras los responsables de la Consejería de Igualdad, Salud y Políticas Sociales se afanan en defender a capa y espada la inversión y la gestión del sistema sanitario andaluz, los profesionales del sector y la oposición —sobre todo el Partido Popular— advierten de una precarización del servicio a través de contratos temporales, al 75 por ciento de la jornada y la dilatación de los tiempos de reposición de plazas.

«De esta forma se entiende que haya listas de espera de más de dos años en el Clínico de Málaga para una cita con el reumatólogo o el cardiólogo», denunció recientemente la portavoz de Sanidad del PP en el Parlamento andaluz, Ana Corredera.

Esta formación, tras el análisis de las cuentas autonómicas para el próximo curso, critica la reducción de la inversión en materia sanitaria por parte de la Junta. Un «tijeretazo», como lo califican, que obliga a guardar en el cajón infraestructuras prometidas hace años.

Corredera no ha dudado en tildar las cantidades de «ridículas» y afirma que no dan para cumplir con ninguno de los grandes proyectos pendientes de ninguna de las provincias.

La protesta de los facultativos malagueños, no ha sido la única en los últimos meses por colectivos de profesionales sanitarios por los recortes y la falta de inversiones sanitarias en distintos puntos de Andalucía. En Sevilla la Junta ha hecho caso omiso a la reivindicación de las instituciones locales para que se reactiven las obras del Hospital Militar Vigil de Quiñones.

En Málaga, y ese contexto de constricción presupuestaria, llama poderosamente la atención la negativa reiterada de Salud de no aceptar la fórmula de financiación compartida para el Chare de Estepona. El Consistorio de este municipio ha vuelto a lamentar que la Administración autonómica no permita que, junto a los ayuntamientos de Manilva, Casares y Benahavís, se haga cargo del 60 por ciento del coste de las obras.

El equipo de gobierno esteponero rechaza que el delegado provincial de Salud, Daniel Pérez, considere que este equipamiento es «inviable», ya que la Junta de Andalucía lo dotó de presupuesto en 2007 y en 2009 adjudicó los trabajos, para cancelarlos dos días después de la llegada del PP a la Alcaldía.

Ante este panorama por halagüeño, los profesionales sanitarios improvisaron varias «consultas» en la céntrica Plaza de la Constitución de Málaga para hacer visible a la ciudadanía la situación compleja que insisten que padecen. Ataviados con sus batas blancas tomaron la tensión a los transeúntes que quisieran e incluso realizaron pruebas como medir la glucosa en sangre o de saturación de oxígeno. Así atendieron en tres «consultas» a algo menos de un millar de personas, las mismas que estamparon su firma para apoyar la causa de los sanitarios. Las rúbricas recabadas se enviarán a la Delegación de Salud para evidenciar el malestar de los profesionales de este ámbito y el respaldo ciudadano con el que cuentan.

Se dio la circunstancia de que unos agentes reclamaron la presencia de dos de los médicos para atender a una persona que había sufrido un infarto. Éstos estuvieron durante 40 minutos tratando de reanimar al enfermo hasta que llegó una ambulancia del 061.

ABC