La primera reacción al resultado del referéndum sobre el Brexit se ha percibido en los mercados

l ministro de Economía y Competitividad en funciones, Luis de Guindos, está convencido de que la “sobrerreacción” de los mercados por la salida de Reino Unido de la UE se irá “calmando” a medio y largo plazo, al mismo tiempo que asegura que España, con un crecimiento por encima del 3% y la corrección de sus principales desequilibrios, está “muy preparada” para afrontar el Brexit. Los expertos, por su parte, hablan de cierto impacto.

Para Santiago Carbó, catedrático de la Bangor University e investigador de Funcas, las implicaciones para la economía española vienen de diversos frentes. En el terreno más específico, hay una balanza comercial y de servicios favorable a España que se ve comprometida por un posible bloqueo institucional a medio y largo plazo, por la incertidumbre al fin y al cabo. También hay que considerar la exposición de las empresas españolas en el Reino Unido, desde bancos y empresas de construcción hasta las turísticas.

“Estoy convencido, como muchas de ellas han anunciado, que hay planes contingentes preparados. El problema es que esos planes se han encontrado con el peor escenario y puede que no tengan el apoyo institucional externo que precisarían. En particular, estoy menos convencido de que la política europea se haya preparado de forma adecuada para este escenario”, asegura.

Además, añade, que en tanto en cuanto no haya una presencia política definida y clara a ambos lados (Europa y Reino Unido) que ponga un acuerdo de transición en marcha y ofrezca transparencia y tranquilidad, los efectos negativos son difíciles de frenar. “Lo peor, en este contexto, es que en Europa no hay un interlocutor claro y, en Reino Unido, con crisis política, menos aún”, concluye.

Según datos del Centro de Predicción Económica (Ceprede), el impacto directo sobre la economía española podría oscilar entre el 0,3% y el 0,6% del PIB “simplemente por la reducción de los ingresos por bienes y servicios”.

El director general de Ceprede, Julián Pérez, asegura que por importaciones afecta a 38.000 millones.

Además, el primer efecto se ha visto en los mercados, con el incremento de la prima de riesgo. “Una subida de cien puntos suponen 3.000 millones”, afirma. “En realidad de ayer a hoy no ha cambiado nada, pero las expectativas son muy distintas”, añade.

Desde su punto de vista, aunque el impacto inicia es mayo, se puede diluir por tiempo. “Al final, es un país que está en la UE a su manera y no forma parte de la zona euro”, concluye.

Para José Luis Martínez, portavoz de la Asociación Española de Banca (AEB), la mayoría de casas de análisis hablan de un impacto marginal económico a corto plazo. Y estamos de acuerdo. “La economía española crece a ritmos del 3% anualizado, casi el doble de la media europea. Buena parte de este crecimiento es consumo, el resto inversión. El sector exterior, turismo incluido, tiene un impacto casi nulo. Es por tanto un perfil de crecimiento que difícilmente puede deteriorarse de forma muy significativa a corto plazo”, añade.

En cambio, las estimaciones del socio y economista jefe de Arcano, Ignacio de la Torre, afirma que el impacto cuantitativo directo para España de la salida de Reino Unido de la Unión Europea será inferior al 0,5% del PIB. “En un escenario muy negativo, con un potencial de caída del 10% del turismo inglés, el efecto apenas supondría un 0,13% de PIB. No obstante, afectaría de manera más significativa a nivel sectorial (hoteles o inmobiliarias en Málaga o Menorca, por ejemplo)”, precisa.

El turismo internacional representa un 6% del PIB español y, de esta cifra, el 21% –o sea, un 1,3% del PIB– sería turismo británico, que gasta unos 14.000 millones de euros anuales.

En un escenario pesimista de caída del 50% del superávit comercial con Reino Unido afectaría en un 0,25% al PIB español. El experto recuerda que el 7% de las exportaciones españolas de bienes tienen a Reino unido como destino (18.000 millones de euros), lo que genera un superávit comercial de 5.600 millones de euros.

En cuanto a la inversión extranjera, De la Torre mantiene que las inversiones extranjeras en España, que están próximas a los 22.000 millones de euros anuales, no deberían variar significativamente por el efecto del ‘Brexit’.

No obstante, afirma que el impacto sería inmaterial “por cuanto un descenso de inversiones en Reino Unido del 10% apenas afectaría un 0,01% en el PIB español”.

En cuanto a los mercados, Standard & Poor’s afirma que España es el octavo país europeo con mayor exposición a la potencial salida de Reino Unido del conjunto de la Unión Europea. En un informe, publicado antes de la celebración de la consulta, subrayaba que la exposición de la economía española es superior a la de países como Francia, Alemania e Italia por los grandes intereses que algunas de las principales corporaciones españolas tienen depositados en Reino Unido, cuya salida de la UE entorpecería las relaciones comerciales entre la isla y el continente.

Por su parte, la gestora de fondos de Deutsche Bank prevé una “considerable incertidumbre” en los mercados hasta que el Reino Unido y la UE concreten los términos del ‘Brexit’, y anticipa que las instituciones europeas llevarán a cabo una “negociación dura” para desincentivar movimientos antieuropeístas en otros países.

Para AXA Investment, el impacto sobre la zona euro será evidente debido a la volatilidad en los mercados financieros, que está elevando el coste de financiación y a la incertidumbre en torno a las consecuencias políticas de la votación en Reino Unido. “Las empresas tienden a ser cautas con sus planes de inversión. Sin embargo, el ritmo de crecimiento visto en lo que va de este año es probable que continúe y sólo se esperaría un resultado más lento a finales del ejercicio y el próximo año”. Eso sí, advierte, las incertidumbres son más altas que antes.

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